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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la ronda de consultas con los partidos  / EP

Infraestructuras, tutela técnica… el plan que los empresarios pedirán a Sánchez

Los círculos empresariales esperan que el presidente del Gobierno cumpla su compromiso de hacerles partícipes de lo que ha venido en llamar “nuevos pactos de la Moncloa”

6 min

Los empresarios están dispuestos a recoger el guante que les lanzó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para participar en lo que ha denominado “nuevos pactos de la Moncloa”, una suerte de acción común para diseñar una salida de la crisis del coronavirus. Las patronales ya debaten sobre las propuestas para trasladar al Ejecutivo, entre las que figuran la puesta en marcha de un ambicioso plan de infraestructuras y también la posibilidad de contar con una suerte de experto independiente, al margen de la esfera política, capaz de tutelar loa estrategia y los pasos a seguir.

La relación entre Gobierno y empresarios no ha sido hasta ahora la ideal, pese al prometedor inicio de legislatura con el acuerdo en torno al salario mínimo, junto a los sindicatos. Desde entonces, varios han sido los desencuentros entre ambas partes, especialmente en torno al plan del Ejecutivo para modificar la última reforma laboral. La llegada de la crisis del Covid-19 no ha hecho sino ahondar esas diferencias, que afloran en las quejas de los empresarios de que no son siquiera consultados por Moncloa para importantes decisiones que, posteriormente, les afectan de lleno.

El papel del sector privado

Dado que Sánchez ha manifestado en reiteradas ocasiones que quiere contar con los agentes sociales para los pactos que pretende alcanzar, el mundo de la empresa se ha puesto a trabajar en ello con el objeto de, al menos, poder presentar una serie de propuestas que puedan ser como mínimo escuchadas por Sánchez.

Con vistas al plan de reconstrucción de la economía del que habla el presidente, una de las propuestas que el entono empresarial quiere trasladar es la de confeccionar un ambicioso plan de infraestructuras, con una notable participación del sector privado y que sea capaz de dinamizar aspectos tan importantes como la inversión y, sobre todo, el empleo.

Déficit de infraestructuras

El planteamiento a trasladar se basa en la idea de que, si bien España cuenta con suficientes infraestructuras en algunas áreas, incluso con exceso, en otras arrastra desde hace años una serie de déficit que ninguno de los últimos gobiernos ha sido capaz de paliar.

Se trata de ámbitos como los del ciclo integral y tratamiento de aguas (que le está costando al Estado numerosas multas de la Comisión Europea por incumplimiento de la normativa comunitaria), la sanidad, que no puede estar de mayor actualidad, y el medioambiente, clave además para la estrategia de transición energética y lucha contra el cambio climático que constituye una de las banderas del Gobierno.

Dinamizar el empleo

Uno de los atractivos del plan es el carácter dinamizador del empleo que presenta el sector la construcción, uno de los que más puestos de trabajo indirectos genera por cada uno que crea. Y también, su cuantiosa aportación en forma de impuestos, algo que sería muy bien recibido por unas arcas públicas que quedarán seriamente tocadas por los esfuerzos del Gobierno para paliar los efectos de la crisis.

En este plano, la referencia es EEUU, cuya Administración ya está trabajando en un programa para abordar la recuperación de su economía que cuenta con las infraestructuras como uno de los principales elementos.

El modelo italiano

Otro los escenarios que ha llamado la atención de los empresarios ha sido Italia, precisamente el país europeo más castigado por el Covid-19, junto con España. En concreto, el punto de atención ha sido la decisión de que el plan del Gobierno transalpino para tratar de dejar atrás la crisis lo antes posible vaya a contar con la figura de un técnico, a modo de experto independiente, un tutor que no esté condicionado por ligazón política alguna.

En el caso de Italia, el elegido ha sido Vittorio Colao, quien fuera en su día el primer ejecutivo mundial de la operadora británica de telecomunicaciones Vodafone.

Decisiones sin consultar

Al hilo de esta idea, los empresarios también quieren trasladar al presidente del Gobierno que la participación del sector privado será esencial tanto para la elaboración de cualquier plan de reconstrucción como para superar la crisis con el menor daño posible para la economía y el empleo. Las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) han sido recibidas con mucha preocupación porque descuentan un escenario de salida de la crisis que no es, precisamente, en forma de V, lo que también complica de forma notable el futuro de las empresas.

Por ahora, Sánchez se ha centrado en obtener el apoyo de las formaciones políticas para alcanzar los nuevos pactos de la Moncloa. Supuestamente, el turno de los agentes sociales llegará a continuación. Vistos los precedentes, el optimismo no es la nota predominante, habida cuenta de episodios como la implantación del permiso retribuido recuperable y el Boletín Oficial del Estado a horas intempestivas para determinar qué actividades estaban afectadas por el parón decretado. Tampoco han sido bien recibidas las “amenazas” de más impuestos y algunas medidas, especialmente referidas a los autónomos, que han llegado con cuentagotas y sin la premura de tiempo adecuada.