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Contenedores en el puerto de Barcelona / EUROPA PRESS

La inflación que viene: la recuperación dispara un 300% los costes del transporte marítimo

Los principales puertos del mundo están cerca del bloqueo por la llegada masiva de cargueros y los contenedores más empleados comienzan a escasear

7 min

Una suerte de reverso tenebroso de la recuperación económica tras la crisis del coronavirus está muy cerca de empezar a reflejarse en el coste de la mayoría de los productos que consumimos. El incremento acelerado de la demanda del transporte por vía marítima, a través de la que llegan mayoritariamente estos bienes, ha provocado una inflación inédita en los costes, que supera el 300%, que terminará por tener su correspondiente traslado a los precios.

El actual escenario genera, además, situaciones un tanto insólitas como el atasco que se registra en los principales puertos del mundo, alimentado tanto por la llegada masiva de cargueros como por la ralentización de las operaciones derivada de las medidas de seguridad anti-Covid-19 y, sobre todo, el hecho de que los contenedores más habitualmente utilizados comienzan a escasear.

Atascos en los grandes puertos

Los números hablan por sí solos. En las últimas semanas, el coste de trasladar un contenedor de 40 pies de capacidad, uno de los más empleados, desde los grandes puertos asiáticos a Europa ha superado la barrera de los 10.000 dólares; esto supone multiplicar por casi cinco veces el coste que presentaba apenas unos meses atrás, cuando los síntomas de recuperación casi eran imperceptibles en las principales economías del mundo.

El tráfico portuario ha registrado un rebote prácticamente sin precedentes, lo que ha generado grandes colas de cargueros en los puertos más importantes del mundo, en especial los asiáticos; y más en particular, los chinos.

Demanda disparada en China

La demanda de bienes en la segunda economía del mundo se ha disparado tras la pandemia, un factor que también ha contribuido a alimentar la espiral inflacionista de los costes portuarios.

China necesita satisfacer una demanda que ha crecido de forma exponencial en un tiempo récord y está poniendo mucho dinero encima de la mesa para que los barcos circulen por las rutas que llevan a sus puertos. De manera que los precios se están disparando”, apuntan desde un operador del puerto de Algeciras, el primero de España por volumen de mercancías.

Rutas al mejor postor

El desvío de las rutas en busca del mejor postor se combina con un incremento generalizado de los precios de ciertas materias primas, como el acero, la madera o el mineral de hierro, entre otros.

“La fabricación de los productos que contienen estos materiales se va a encarecer de manera notable y lo mismo va a ocurrir con su transporte; al final, las empresas no tendrán más remedio que trasladar al menos parte de los sobrecostes a los precios o empezarán a atravesar dificultades”, señalan desde la infraestructura andaluza.

De Shaghái a Barcelona

Una de las rutas más transitadas, la que une los puertos de Shanghái y Róterdam, uno de los principales de Europa, es un hervidero; no es de extrañar que en ella se hayan registrado incrementos superiores al 500% en los costes del traslado de contenedores en los últimos meses.

Fuentes del mercado aseguran que en el caso de la ruta entre Shanghái y Barcelona ya se ha llegado a pagar entre 7.000 y 8.000 dólares por contenedor, una factura que no ha mucho tiempo apenas subía de los 1.500 dólares.

El incidente de Suez

Por añadidura, la situación se agravó a partir de marzo, cuando un carguero quedó atrapado durante varios días en el canal de Suez, en Egipto, lo que provocó serios retrasos en las rutas de transporte marítimo de todo el mundo y pérdidas milmillonarias que aún se reclaman en los tribunales.

Los puertos españoles aún no han recuperado las cifras que registraban con anterioridad a la pandemia, aunque no están demasiado lejos de conseguirlo. En el primer semestre de 2021, el tráfico portuario total rozó los 265 millones de toneladas, un 4,5% por encima del guarismo correspondiente al mismo periodo del pasado año.

Petróleo y gas, al alza

Sin embargo, la carga total aún está algo más de un 4% por debajo de la consignada en los seis primeros meses de 2019, el año inmediatamente anterior a la pandemia, conforme a las estadísticas de Puertos del Estado.

Cuestión de tiempo. Igual que sucede con el traslado del escenario a los precios de los productos, algo en lo que también va a ser un factor determinante la subida experimentada por otras materias primas como el petróleo y el gas natural.

El BCE, vigilante

Del mismo modo que sucede con los cargueros, el incremento de demanda de gas, especialmente desde China, ha provocado una batalla en las rutas de los buques metaneros, desviados hacia tierras asiáticas a golpe de talonario.

En el Viejo Continente, el Banco Central Europeo (BCE), garante entre otras cuestiones del control de los precios en la eurozona, ha admitido mantener una actitud vigilante respecto de la creciente inflación que se está registrando aunque considera que se trata de una situación pasajera.

Sin modificar el objetivo de mantener la tasa por debajo del 2%, el organismo emisor prevé que durante los próximos meses la inflación en la zona del euro será superior, al menos mientras se produce la estabilización de la recuperación. El tiempo dirá si los acontecimientos le obligan a cambiar de opinión.

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