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Una mujer realiza la compra en un supermercado y mira los precios, como hace el INE para calcular el IPC / EP

El INE negocia con Mercadona y otros supermercados para modernizar el cálculo del IPC

El Instituto Nacional de Estadística ya ha firmado convenios con El Corte Inglés y con Auchan, y trabaja con Carrefour

Gerard Mateo
21.10.2019 17:00 h.
3 min

El Instituto Nacional de Estadística (INE) está negociando con las grandes empresas de supermercados para que le permitan acceder a sus datos y medir así el Índice de Precios de Consumo (IPC) de manera más eficiente, precisa y completa. El INE ya tiene el visto bueno de El Corte Inglés y de Auchan, y quiere incorporar a Mercadona y Lidl, entre otros. La idea es aplicar este proceso en 2020.

El convenio del INE con El Corte Inglés y Auchan Retail España (Alcampo y Sabeco) supone que estas compañías proporcionarán cada semana información sobre los productos comercializados en sus establecimientos. En esta línea, el instituto también colabora con Carrefour, aunque aún no ha firmado el convenio.

Papel y bolígrafo

¿Cómo se calcula el IPC hasta ahora? La mayor parte de información la obtiene el INE mediante la visita de su personal a establecimientos representativos de cada sector, seleccionados previamente en cada provincia. En total, se recogen 220.000 precios todos los meses en 33.000 comercios. Anotan los datos con papel y bolígrafo, aunque en breve se digitalizarán.

Pero al margen del cambio del sistema de recogida de datos, el INE quiere conseguirlos a través de nuevas fuentes: el scanner data y web scraping. El primero consiste en utilizar la información registrada por los comercios minoristas en la línea de caja de cada uno de sus establecimientos. Normalmente, esta información incluye el número de unidades vendidas y los ingresos para cada uno de los productos comercializados y que cada compañía clasifica según sus propios criterios.

Las ventajas del nuevo cálculo del IPC

Entre las ventajas del scanner data están la obtención de información de todas las variedades vendidas de un producto y la captación de ofertas y promociones, lo que puede o no suceder con el sistema actual. Para llevarlo a cabo, con todo, necesita la colaboración de las empresas.

En cuanto al web scraping, consiste en la obtención automatizada de información sobre precios de algunas páginas web de empresas que prestan servicios a través de internet, como las agencias de viajes. No todas las compañías lo ven con buenos ojos, aunque desde el INE defienden que la utilización de fuentes de Big Data en la estadística oficial reduce los costes de las encuestas, tanto a los informantes como a los productores de las mismas, acorta los plazos de publicación y puede proporcionar nuevos datos sobre aspectos sociales y económicos aún no estudiados.