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El aeropuerto de Sydney, que será adquirido próximamente por un consorcio liderado por IFM / EP

IFM se consuela con comprar el aeropuerto de Sydney… junto a un socio de Naturgy

El fondo australiano entra en la recta final para adquirir el gestor de la infraestructura local con un consorcio en el que también participa GIP, con el que compartirá la condición de socio en la ene

6 min

El fondo IFM busca quitarse el mal sabor de boca que le ha dejado la opa parcial sobre Naturgy, tras quedarse lejos de sus objetivos, y encara la recta final de otra gran operación como es la compra de la compañía que gestiona, entre otros, el aeropuerto de Sydney, valorada en algo más 14.500 millones de euros.

Paradójicamente, en esta maniobra también está implicado el fondo GIP, socio de referencia de la energética española, que forma parte del consorcio liderado por IFM para llevar a cabo una de las transacciones del año en Australia.

Oposición en España, socios en Australia

La entidad estadounidense rechazó desde el primer momento la opa parcial de IFM sobre Naturgy, hasta el punto de que el primer anuncio de la operación, que data de finales de enero, ya daba cuenta de que GIP no participaría aunque sí se comprometía a votar a favor de que el oferente tuviera representación en el consejo de administración, en el caso de que tal extremo llegara a plantearse en una junta de accionistas.

En el caso de la adquisición aeroportuaria en Australia, las cosas son diferentes y ambos fondos van de la mano, junto a los locales QSuper y AustralianSuper, como parte del consorcio Sydney Aviation Alliance (SAA), que negocia desde hace meses la adquisición de Sydney Airport Holdings, controlada por el gigante de las infraestructuras Macquarie.

Dos mejoras de la oferta

La operación se encuentra en la recta final pero ya cuenta con el respaldo de la mayoría de los accionistas de la empresa que cambiará próximamente de propietarios.

Algo que no ha sido precisamente sencillo, toda vez que el consorcio SAA ha tenido que mejorar en dos ocasiones sus respectivas propuestas, que fueron rechazadas al ser consideradas como insuficientes por parte del consejo de Sydney Airport Holdings, compañía que cotiza en la bolsa local.

Un 6% más

En un primer momento, SAA ofrecía poco más de 22.300 millones de dólares australianos y, tras la negativa del gestor aeroportuario, el consorcio que lidera IFM trasladó una mejora del 2,5%, que también se encontró con el rechazo de la compañía.

Finalmente, tras elevar casi un 6% su propuesta inicial, el órgano ejecutivo de Sydney Airport Holdings sí ha procedido a recomendar a los accionistas que acepten la oferta de 23.600 millones de dólares australianos (los citados 14.500 millones de euros al cambio); en los últimos días se ha cerrado la correspondiente 'due dilligence' (el proceso de apertura de libros de la empresa) por parte del consorcio.

Resultado decepcionante

De esta forma, la compra queda pendiente de la aprobación del informe de un experto independiente sobre la operación por parte de un mínimo del 75% de los accionistas, además de las pertinentes autorizaciones de las autoridades de competencia.

A finales de la semana pasada se hizo público el resultado de la opa de IFM dirigida al 22,7% del capital de Naturgy, que arrojó una aceptación del 10,83% de los títulos, cota muy alejada incluso del mínimo del 17% al que inicialmente el fondo condicionó el éxito de la operación.

Sin señales de subir la oferta...

Tras renunciar a esta cláusula, IFM ha ejecutado la compra de las acciones, aunque el volumen adquirido también complica sus aspiraciones de contar con representación en el consejo de administración que preside Francisco Reynés.

Pese a que durante el proceso se dieron algunos rumores sobre una posible mejora de la oferta, lo cierto es que esa posibilidad no pareció estar en ningún momento de manera firme encima de la mesa.

... ni prima de control

El consejo de la energética consideró razonable el precio ofrecido por el fondo pero sólo en el contexto de los cambios normativos ejecutados por el Gobierno en el sector para tratar de frenar la repercusión para los consumidores de la subida de la electricidad.

Un factor que no existía cuando IFM lanzó formalmente la oferta y que condicionaba el proceso debido al impacto negativo que estas reformas tienen para las cuentas de las empresas de este ámbito. Además, el consejo de Naturgy también manifestó de forma implícita que la intención del fondo australiano de influir en la gestión de la compañía debería lleva consigo una prima sobre el precio que finalmente no se dio.