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El Ibex 35 cierra el año con un descenso global del 15,2% / EP

El Ibex 35 cierra 2020 como el peor índice bursátil del mundo

Los descensos del 15,2% fueron más del doble que los registrados por París o Milán y contrastan con las alzas de Fráncfort y los neoyorquinos Dow Jones y S&P 500

9 min

La bolsa española cierra el año más complicado de su historia reciente, a causa de la crisis del Covid, con malas noticias. El Ibex 35, su indicador de referencia, se ha revelado como el índice bursátil que ha registrado un peor comportamiento de todos los que están incluidos en los principales mercados de valores del mundo. Su notable reacción de los últimos dos meses no ha podido evitar descensos superiores al 15%, más del doble que los registrados por plazas de su entorno como París o Milán.

Bien es cierto que el balance final no puede considerarse del todo negativo si se tiene en cuenta que el desplome del Ibex como consecuencia de la pandemia llegó a superar el 42%, cuando a mediados de marzo tocó suelo y se situó en sus mínimos de los últimos ocho años. Al inicio de la crisis del coronavirus, todas las plazas bursátiles de Occidente se hundieron de forma notable; pero, casi de inmediato, los inversores comenzaron a discriminar. Y en este punto, la bolsa española no ha salido bien parada.

La comparativa con Italia

Un ejemplo paradigmático ha sido el del mercado italiano. Junto con el Ibex, el MIB 30 de la Bolsa de Milán fue el indicador más castigado en la huida masiva de los inversores al inicio de la pandemia. Italia fue el primer país europeo en encender las luces de alarma ante el incremento de contagios y el primero en tener que aplicar medidas que limitaban la actividad económica, con la consiguiente repercusión en sus cifras macro.

Sin embargo, Milán cierra 2020 con un retroceso acumulado en el año de un 5,4%, es decir, casi tres veces inferior al que ha padecido el Ibex. La plaza italiana ha acabado incluso con un redimiento menos negativo que la Bolsa de París, cuyo balance del ejercicio presenta una caída en el entorno del 7%.

Negativas previsiones macro

No en vano, las previsiones de diversos organismos multilaterales reflejan que la economía gala será una de las más impactadas por la crisis del coronavirus, aunque en este punto, el dudoso honor de ocupar el primer lugar corresponde a España. Un factor que, junto a la errática gestión de la pandemia, sirve de base a los analistas para explicar el comportamiento del mercado.

En el extremo opuesto se sitúa la bolsa alemana. Fráncfort finaliza 2020 incluso un 3,5% por encima de su cierre de 2019. Se trata de la única plaza de referencia europea, junto a Amsterdam (+3,2%), que ha sido capaz de concluir un año tan nefasto en positivo.

Un 20% por recuperar

Además, el índice DAX cotiza actualmente en cifras muy similares a las que mostraba a mediados de febrero, justamente cuando el estallido de la pandemia provocó un hundimiento de los mercados de renta variable como nunca se había visto en los últimos 80 años.

En contraste con esta situación, París aún cotiza cerca de un 9% por debajo de sus registros previos al desplome mientras que Milán lo hace algo más de un 12,5%. En el caso del Ibex 35, la remontada completa aún está más lejos. Al cierre del año, el indicador se encuentra casi un 20% por debajo de su cotización a mediados de febrero.

Remontada insuficiente

Estas circunstancias se dan a pesar de que el mercado español ha sido el más destacado del recorrido alcista experimentado en general por las bolsas en los dos últimos meses, gracias al optimismo que generaron entre los inversores los avances en las investigaciones de las diferentes vacunas contra el virus que, de hecho, han cristalizado en que las primeras dosis ya se están aplicando a ciudadanos tanto en Europa como en América.

De hecho, el índice español fue que el obtuvo un mejor rendimiento entre los principales del mundo durante un histórico mes de noviembre, en el que avanzó más de un 25%. Sin embargo, frente a lo que ha sucedido con la mayoría del resto de indicadores, el Ibex no ha sido capaz de mantener la escalada en diciembre, mes en el que acumula retrocesos próximos al 2%.

Londres, penalizada por el Brexit

La única bolsa europea que ha sido tan castigada como la española ha sido la de Londres. A la crisis del coronavirus, cuya incidencia en la economía británica también se ha visto agravada por una gestión política que ha dejado mucho que desear, se han sumado las tensiones en torno a las negociaciones con la Unión Europea sobre un acuerdo para articular el Brexit, que tan sólo se han despejado en la recta final del año, in extremis para evitar el denominado Brexit duro.

El FTSE 100 londinense cierra 2020 con descensos del 14,5% y también notablemente alejado de sus registros de mediados de febrero, algo más de un 13%.

Wall Street sale fortalecido

La realidad ha sido radicalmente distinta en Wall Street, donde los índices no sólo han logrado reponerse de los desplomes sufridos desde mediados de febrero sino que han acabado el año en zona de máximos históricos. El S&P 500 acumula una revalorización desde enero superior al 15%, mientras que el Dow Jones cierra el año con alzas de más del 6%.

El elevado componente tecnológico de los indicadores, el sector que ha salido más reforzado de la crisis junto con el farmacéutico, ha hecho del mercado neoyorquino un bastión para los inversores a la hora de buscar un refugio contra la complicada situación vivida por el Covid-19. La prueba ha sido el comportamiento del Nasdaq, especializado precisamente en el sector tecnológico, cuyo índice Composite se ha disparado más de un 43% en 2020.

Renovables y farmacéuticas

De vuelta al Ibex 35, apenas nueve valores han sido capaces de finalizar el año por encima de los precios que presentaron al cierre de 2019. No obstante, algunas de las revalorizaciones han sido muy notables, como las de los debutantes Solaria (+250% gracias a que las energías renovables también ha sido un sector por el que han apostado con firmeza los inversores durante la crisis) y Pharma Mar (+70%).

Del tirón de las energías verdes también se han beneficiado Siemens Gamesa (+111%) e Iberdrola (+32%), que cierra el ejercicio en máximos históricos.

'Annus horribilis' para la banca

En la parte negativa, los sectores del turismo y financiero han sido los más golpeados. Los casos paradigmáticos han sido los de IAG, que se ha dejado tres cuartas partes de su capitalización en sólo doce meses, y Banco Sabadell, con descensos del 65%. La ruptura de negociaciones con BBVA para la fusión que habían empezado a diseñar frustró un notable intento de recuperación.

Caixabank y Bankia, que sí han logrado unir sus destinos, han perdido una cuarta parte de su capitalización en 2020. Santander se ha dejado cerca de un 30% y BBVA, algo menos de un 20%. El ejercicio que quedó atrás también fue una pesadilla para valores históricos como Telefónica (-45%) y Repsol (-36%).