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Ana Botín, Pablo Isla y Álvarez-Pallete, presidentes de las empresas más importantes del Ibex-35 / CG

El Ibex 35 afronta la nueva regulación de igualdad con una brecha salarial de hasta el 30%

Algunas compañías del selectivo español no ofrecen con nitidez la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres

5 min

El Consejo de Ministros aprobó este martes dos nuevas leyes, a través de Reales Decretos, que obligarán a las empresas ser más transparentes en la lucha contra la brecha salarial entre hombres y mujeres y para elaborar y registrar los planes de igualdad (en las compañías a las que se lo exige la ley). Dichas legislaciones entrarán de lleno en materia salarial detalladamente, entre otras cosas, cómo evaluar los puestos de trabajo, cómo deberán ser los registros salariales en las empresas y qué consecuencias tendrá no tenerlos o incurrir en desigualdad salarial, algo que no ocurre en las grandes corporaciones.

Y de acuerdo con la información no financiera de las empresas del Ibex 35 disponible, queda patente que estas compañías tienen mucho camino por recorrer. En algunos casos, la brecha salarial llega a sobrepasar el 30% y en otros, la información aportada es básica o muy opaca.

Desigualdad

Intermon Oxfam presentó un estudio recientemente sobre la brecha salarial. Afirmó que tras analizar las retribuciones, las mercantiles que más podrían contribuir al aumento de la desigualdad son Arcelor Mittal, IAG Iberia y Mapfre, mientras que Acerinox es la que presenta un balance más positivo.
 

Por sectores, los que más parecen contribuir al aumento de la desigualdad son el financiero, el de industria y construcción. En contraste, las sociedades de bienes de consumo y del sector tecnológico son las que más impacto positivo tienen en la reducción de la desigualdad si se analiza todo el selectivo español. 

Hasta un 30% en el Santander

La banca patria es la que más esfuerzos pone para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres. Con todo, las diferencias aún son abismales. Un ejemplo de ello es la autocrítica que hace Banco Santander. Reconoce que la brecha salarial supera el 30% y ha afirmado de forma abierta que su plan estratégico también implica limitar esta cifra. 

En su informe no financiero se indica que "las diferencias provienen principalmente de la menor representación de mujeres en posiciones directivas y de negocio, y su mayor presencia en posiciones de banca minorista y soporte".

Aena y Repsol, las siguientes

En segunda posición se encuentran dos importantes compañías en el tejido empresarial del país. La gestora de aeropuertos Aena admite en su revisión anual tener un desfase de salarios entre hombres y mujeres cercano al 30%, quedándose muy cerca de Banco Santander.

Cerrando el tercer puesto se encuentra la petrolera Repsol. La compañía, de acuerdo a su información disponible, indica que existe una brecha salarial del 26%. Telefónica es la cuarta compañía con más diferencia de salarios entre hombres y mujeres. La empresa de telecomunicaciones afirma que tiene un porcentaje del 19%, si bien es cierto que lo ha recortado en casi tres puntos básicos en un año y que también ha reivindicado como objetivo propio reducirlo aún más. 

Razones

En cuanto a las razones argumentadas por las grandes empresas para mantener estas desigualdades destacan dos. La primera de ellas es que en las cúpulas directivas de las corporaciones del Ibex 35 predominan los hombres. Según Intermon Oxfam, solo un tercio de los sillones son ocupados por mujeres. 

En los informes de las consultoras también se pone de manifiesto que la mayoría de empleados que se acoge a medidas de equilibrio entre vida personal y profesional y formas de trabajo flexible son mujeres. Concretamente, seis de cada 10. Y eso tiene un impacto directo tanto en su trayectoria laboral como en la retribución que percibe. 

Paridad

No obstante, a pesar de las distancias salariales entre hombres y mujeres en el Ibex 35, hay compañías que casi han logrado la paridad. Forman parte de esta lista Iberdrola, Melià Hotels o Inditex.

España ha puesto la primera piedra para que los techos de cristal se rompan y se igualen los salarios. Con todo, las empresas aún deben poner mucho de su parte.