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Imagen de archivo de un vuelo de deportados en España / EFE

Iberia ordena discretamente parar las expulsiones en verano

La aerolínea 'devuelve' a personas a sus países de origen a petición de Interior por "seguridad nacional"

23.07.2017 22:30 h.
4 min

Orden discreta de Iberia para detener las expulsiones de España de irregulares en verano. La aerolínea española de bandera ha exigido internamente a su personal que rechace devoluciones en temporada alta. El motivo es que teme que turistas y activistas presencien uno de estos episodios y generen una crisis a la operadora.

La compañía aérea de Luis Gallego no participa directamente en la unión temporal de empresas (UTE) que gestiona las deportaciones en la Península. Esta alianza la forman Viajes Barceló, Swiftair y Air Nostrum.

Con todo, Iberia sí que realiza devoluciones ocasionales si el Ministerio del Interior se lo ordena por motivos de "seguridad nacional". Así lo ha confirmado un portavoz de la aerolínea, que ha rehusado dar más datos.

Air Nostrum, igual

La orden interna de Iberia, confirmada por varias fuentes salvo la portavocía oficial de comunicación de la operadora, no afecta a Air Nostrum ni a Vueling.

La franquiciada, que sí participa en la adjudicación para devolver inmigrantes ilegales a sus países, "continuará con la actividad", según han informado fuentes del sector. "Las deportaciones no paran en verano", han subrayado.

De nuevo, la aerolínea valenciana ha rechazado oficialmente aportar su versión.

Vueling, señalada arbitrariamente

En el caso de Vueling, la operadora con sede en Barcelona tampoco participa en el contrato de expulsiones con Interior. El incidente de hace semana y media, con motín de pasajeros de un vuelo a Dakar al presenciar una expulsión, se debió al retorno de un inadmitido.

"Esa persona nunca pisó territorio español. Salió de Senegal y, sea por un defecto en el pasaporte, porque era falso o porque tenía antecedentes, nunca cruzó la zona aire del aeropuerto de El Prat", explican las fuentes consultadas.

Oficialmente, la aerolínea confirma que el pasajero era un "inadmitido", y que la ley obliga a devolverlo. A coste de la aerolínea, que tuvo que pagar, además, por el retraso del vuelo de vuelta desde Dakar.

Fuentes del sector van un paso más allá. "Vueling obró correctamente. Uno, porque aceptar un inadmitido en un vuelo acarrea una fuerte multa. No tenía más opción que devolverlo por orden de Extranjería. Y dos, porque lo que falló fue su check in en África, que no comprobó correctamente el pasaporte del viajero. Allí se originó el conflicto".

Presión sobre las aerolíneas

La orden interna de Iberia llega en un momento en que los activistas antideportaciones redoblan su presión sobre las aerolíneas.

Al calor del caso Dakar, el viernes, un centenar de personas ocuparon la sede de B The Travel Brand, la filial de viajes de Barceló en Barcelona. La acción siguió a la ocupación del aeropuerto de Sevilla por parte del colectivo Abriendo Fronteras.

"Asesoramos a las personas que van a ser deportadas. Apoyamos al grupo que, por suerte, presenció y denunció un retorno a bordo de un avión de Vueling", indica Alba Cuevas, portavoz de SOS Racismo en Cataluña.

"¿Boicotear compañías aéreas? Nos sentimos muy cómodos con esta consigna. Al final lo que queremos es la derogación de la Ley de Extranjería y acabar con el actual modelo de dinero a cambio de deportar personas", remacha la activista.

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