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El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán / EP

Iberdrola prevé ganar 5.000 millones en 2025 con inversiones de 75.000 millones

La compañía destinará 50.000 millones hasta 2022 para su crecimiento, un 35% por encima de lo inicialmente planeado, y eleva su estimación de beneficio en torno a un 8%

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Iberdrola ha roto todos los esquemas, de la mano del desarrollo de la energía renovable en todo el mundo, con un plan inversor inédito en la historia de las empresas españolas. Una estrategia que incluye inversiones de 75.000 millones de euros hasta 2025, año que prevé cerrar con beneficios en el entorno de 5.000 millones de euros, un 42% por encima de los correspondientes a 2019.

A corto plazo, la compañía que preside Ignacio Galán elevará un 35% la cifra de inversión prevista hasta 2022, que alcanzará los 50.000 millones de euros y también revisará al alza su estimación de beneficios para esa fecha, que ahora se sitúa en una horquilla de entre 4.000 y 4.200 millones de euros (frente a la contemplada en el actual plan, de entre 3.700 y 3.900 millones de euros).

13.000 millones al año

De esta forma, las inversiones de Iberdrola alcanzarán una media anual de 13.000 millones de euros entre 2023 y 2025, un 30% más que la prevista para 2020 (10.000 millones de euros, que se mantendrá para los años 2021 y 2022). Por su parte, la compañía prevé alcanzar un resultado bruto de explotación (Ebitda) de unos 15.000 millones de euros, un 48% por encima del registrado en 2019, con un incremento medio anual de entre el 6% y el 7%. 

Los planes de inversión de Iberdrola no afectarán a su política de dividendos, que se incrementarán en línea con los resultados de la empresa; de este modo, el plan contempla que el pay-out (proporción del resultado destinada a la remuneración al accionista) se mantenga entre el 65% y el 75%, como en la actualidad. El suelo del dividendo, ahora fijado en 0,4 euros por acción, se elevará hasta 0,44 euros por título al final del plan.

Crecimiento orgánico

Más del 90% de estas inversiones se destinarán a crecimiento orgánico, unos 68.000 millones de euros, mientras que los 7.000 millones restantes financiarán las adquisiciones de Iberdrola, incluidas algunas ya anunciadas, especialmente la de la estadounidense PNM Resources.

La compañía mantiene sus dos principales pilares a la hora de invertir: las energías renovables, a las que destinará el 51% del total, y el negocio regulado (redes), en el que apostará el 40%.

Un 60% más en España

Precisamente, EEUU y Reino Unido acapararán aproximadamente el 50% del volumen total mientras que Iberdrola invertirá unos 14.300 millones de euros en España, lo que supone un incremento del 60%. En este caso, la compañía destinará unos 7.000 millones de euros al desarrollo de energías renovables mientras que el resto irá destinado a redes. 

Al final del plan, la capacidad renovable de Iberdrola en todo el mundo prácticamente se duplicará, hasta los 60 gigavatios (GW); en este capítulo destaca la evolución del área de eólica marina, cuya potencia instalada se multiplicará por cuatro, hasta los 4 GW.

Cambio de planes 

El estallido de la pandemia del coronavirus obligó en su día a Iberdrola a posponer la actualización de su plan estratégico 2018-2020, que tenía programada para la primera semana de mayo, tras presentar unos espectaculares resultados anuales de 2019, cuyas cifras sugerían que la hoja de ruta se había quedado pequeña.

Pese a la crisis, la compañía ha mantenido su compromiso de cerrar el año con un récord de inversiones de 10.000 millones de euros y una previsión de incremento del beneficio neto de un dígito alto, una estimación que fue ratificada hace dos semanas, después de anunciar los resultados de los nueve primeros meses del año.