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Un grupo de taxistas en El Prat vuelca un coche de Uber / Twitter

Sin uniforme ni 'chapa': los trucos de los VTC para evitar la violencia del taxi

El paro indefinido de los taxistas en España pone a los conductores de empresas rivales en la picota y obliga a buscar fórmulas imaginativas para eludir su furia

01.08.2018 00:00 h.
5 min

Sin uniforme, sin chapa y recogida al minuto: estos son los trucos de los vehículos de alquiler con conductor (VTC) en plena huelga de los taxistas en España. El paro indefinido del taxi ha puesto a las empresas rivales, como Uber y Cabify, en la picota y les ha obligado a buscar fórmulas imaginativas para evitar la furia y la violencia de los huelguistas. ¿Cómo lo hacen?

Quien habla es propietario de una empresa. No trabaja para ninguna de las dos bestias negras de los taxistas: es el gerente de lo que llaman una empresa de VTC tradicional. "Llevamos 70 años en el mercado operando para un segmento alto. No competimos con el taxi, nos complementamos. Hacemos transfers de alto nivel. Mi coche más sencillo es un Mercedes Clase C", defiende.

A golpes, con una 'app' y esprays

La diferenciación no ha sido óbice para que los huelguistas lo confundan con vehículos de Uber o Cabify, contra los que se dirige la huelga. "Nos persiguen, comprueban nuestras matrículas con una aplicación pirata que han diseñado ellos mismos. Si no somos sospechosos, nos dejan en paz. Pero si deciden que somos el enemigo, arremeten contra nosotros", lamenta.

"La pasada semana atacaron con un espray de pimienta a un vehículo con una familia de Estados Unidos en el interior. El fin de semana, obligaron a bajarse a patadas a una furgoneta que llevaba a una banda de música al aeropuerto de El Prat. Lo pararon en la Terminal 2A, echaron a los pasajeros y a su equipaje y los hicieron andar 600 metros a pleno sol hasta la Terminal 2C, ya que volaban con easyJet", enumera. "En este último incidente rompieron la guitarra a uno de los músicos. Está denunciado ante los Mossos d'Esquadra", critica el empresario. El domingo, una de las limusinas de la firma se libró de una lluvia de golpes porque vino un compañero y aplacó a otro taxista que quería patearlo. Ocurrió ante el hotel Cristal Palace en la calle Diputación mientras esperaban a unos turistas.

De incógnito

Con este panorama, ¿cómo trabajan los vehículos con permiso VTC en Barcelona en plena huelga del taxi? "De incógnito. Mis empleados van sin traje. Con ropa de calle. Hemos quitado la chapa de Servicio Público (SP) de los coches para no ser blanco de los taxistas. Evitamos las zonas calientes, como la Gran Vía y los aledaños del paseo de Gràcia. Y trabajamos al minuto. Llegamos tarde a las carreras", admite.

¿Qué significa ello? "Cuando nos llama un recepcionista de un hotel o tenemos un transfer asignado, llegamos al minuto o tarde. Y por el camino, llamamos al alojamiento para que los turistas estén preparados con sus maletas en el hall. Una vez en el lugar, los cargamos lo más rápidamente que podemos", reconoce la misma fuente. Evitan así las agresiones contra los vehículos, como la que ocurrió el jueves de la semana pasada ante el Hotel Palace Barcelona.

"Pueden ser complementarios"

Para este empresario, el servicio de taxi y las plataformas disruptivas como Uber o Cabify pueden ser complementarios. "No es la muerte del autotaxi. Conozco grandes cuentas de empresas que han cambiado de Cabify a firmas como Taxi Ecològic porque la calidad del servicio era superior. Tienen conductores con traje, aire acondicionado, son silenciosos y detallistas con el cliente. Se trata de adaptarse y competir, no de poner barreras", razona.

No obstante, la patronal de VTC, Unauto, expuso ayer martes 31 de julio, demandas más perentorias ante representantes del Ministerio de Fomento en una reunión bilateral. Pidió "seguridad para los trabajadores y conductores" y que el departamento que comanda José Luis Ábalos "no ceda al chantaje de los taxistas". El Ministerio respondió incluyendo al sector en las mesas de diálogo que buscarán crear un nuevo marco normativo en septiembre. Hasta entonces, los conductores de VTC deberán seguir con un ojo en el retrovisor. Al menos hasta que la huelga del taxi termine.