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Enrique García, director general de Konecta

Tambores de huelga en Konecta por el teletrabajo

Los sindicatos retomarán los paros en marzo si la teleoperadora no rectifica su plan de desescalada

6 min

La conflictividad regresa a los call center de Konecta. Un mes después del pacto por el teletrabajo que llevó a los sindicatos a desconvocar una huelga en toda España, los incumplimientos del acuerdo por parte de la compañía han puesto en guardia a las organizaciones de trabajadores.

Según fuentes sindicales consultadas por Crónica Global, el creciente malestar entre el personal ha puesto sobre la mesa la posibilidad de retomar los paros. ¿Cuándo? Previsiblemente después de que concluya el plan de desescalada el 15 de marzo. Un representante de los trabajadores sostiene que deben mantenerse fieles al texto por "buena fe", aun cuando la propiedad no observe sus obligaciones.

Trabajadores vulnerables

Son varias las reclamaciones de los sindicatos. En primer lugar, se halla la reubicación de personas de riesgo en plataforma --así se denominan los centros de trabajo físico--. Las condiciones específicas de las oficinas, cercanas al hacinamiento y con poca ventilación en muchos casos, incrementan el contagio entre compañeros.

"Hay que recordar que en sitios como Madrid tuvimos muchísimos contagios durante la primera ola. Sobre unos 7.000 empleados, se contagiaron unos 3.000. Ahora es verdad que la cifra ha bajado, pero aún registramos contagios cada semana", asegura una delegada de CGT. Con escritorios de un metro de longitud y falta de mascarillas adecuadas, los teleoperadores se quejan del peligro que sufren sus colegas con patologías agregadas y, en general, la totalidad del personal.

Fachada de la sede de Konecta / KONECTA

 

Fachada de la sede de Konecta / KONECTA

Material reusado

Otro de los puntos que más ha caldeado el ambiente laboral ha sido el reparto de material de segunda mano entre los contratados que atienden a los usuarios desde casa. "Los equipos de recursos humanos prometieron que entregarían medios informáticos como cascos y PC, y también sillas. Pero lo que han comprado es material reusado que encima está dando muchos problemas", asegura un portavoz de CCOO.

Algunos trabajadores sospechan que la calidad del equipo responde a una estrategia deliberada para que se vuelva imposible el teletrabajo. "Hay un motivo económico: si se suministra equipo a todo el mundo para que curre desde casa, se le debe compensar además con gastos. Es una cuestión de ahorro", señala un afiliado a UGT. "La empresa tiene interés en hacer buenos números", apunta otro interlocutor de USOC, que vincula gran parte de los problemas de rendimiento con la mala calidad de los recursos distribuidos.

Cuidado con quejarse

Además, los sindicatos denuncian represalias si se presentan quejas ante estas dificultades. No solo eso, sino que muchos empleados han sido convocados durante el último mes para campañas de formación sin fecha de finalización y de ejecución presencial. "Este tipo de formación prolongada tiene sentido para nuevas incorporaciones, pero no para los veteranos", explica un portavoz de Comisiones. "Si se trata de castigar a los que se columpien, que se aplique la normativa. Pero que no paguen jutos por pecadores", añade.

En Barcelona, que cuenta con dos centros de trabajo --uno en calle Llacuna de 1.200 efectivos y otro en la calle Marquès de Sentmenat, con capacidad para 800 personas--, ya se han reincorporado unas 300 personas. En otros rincones del mapa nacional, como Bollullos de la Mitación (Sevilla), la vuelta a la presencialidad es aún mayor pese a que el plan aprobado en enero fija como regla general el trabajo a distancia. La compañía, que no ha querido responder a las preguntas de este medio, considera que solo se trata de "casos particulares". Los sindicatos niegan la mayor: es un plan coordinado para boicotear el acuerdo.

Oficina de un 'call center' afectada por el teletrabajo / EFE

 

Oficina de un 'call center' afectada por el teletrabajo / EFE

Unidad sindical

Esta compilación de agravios ha generado una corriente de malestar que ahora busca su canalización. Las fuentes entrevistadas aseguran que aún no se ha decidido fecha ni modelo (si será parcial o total). Sin embargo, la indignación es compartida y, en esta ocasión, los sindicatos exhiben máxima unidad ante los desplantes de la compañía. "El clima es de prehuelga, no descartamos una movilización en absoluto", informan desde USOC.

El sindicato CGT, que ya planteó el anterior parón secundado por el resto de siglas, confirma que quiere dar un golpe sobre la mesa. "Nos tememos que no van a prorrogar el acuerdo más allá del 15 de marzo. Buscaremos la forma de convocar una huelga", aseveran. Actualmente, Konecta cuenta con unos 17.000 trabajadores en toda España2.000 de los cuales se encuentran en los centros de trabajo de la capital catalana.