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Franck Sibille, director del hotel Fairmont Juan Carlos I de Barcelona junto al establecimiento / FOTOMONTAJE DE CG

Hotel Juan Carlos I de Barcelona: los dueños inyectan 41,5 millones en el capital

La aportación económica se realiza al margen de los 37 millones que el príncipe Turik Bin Nasser, propietario del establecimiento, invierte en la primera fase de la renovación

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El príncipe Turik Bin Nasser Bin Abdulaziz Alsaud, propietario del hotel Fairmont Juan Carlos I desde principios de 2015, quiere que el establecimiento se convierta en el más lujoso del mapa de Barcelona y por ello no escatima en gastos. Anunció en verano una inversión de 37 millones de euros para renovar el establecimiento y acaba de aportar otros 41,52 millones a la sociedad con la que controla el alojamiento y el palacio de congresos contiguo, Barcelona Project’s.

Se trata de un refuerzo destacado del capital base de la mercantil, que alcanza un total de 71,4 millones. Con todo, los portavoces de la compañía aseguran que el refuerzo económico no está vinculado con el plan estratégico que los gestores del hotel tienen previsto para que recupere el brillo perdido.

Cabe recordar que el alojamiento lo gestiona Fairmont, una firma canadiense especializada en la hotelería de lujo.

Duplicar el coste de la pernoctación

Por el momento se han restaurado el lobby y las 432 habitaciones, que se habían quedado un tanto desfasadas por las estrecheces económicas de su anterior propietario, el grupo Husa del expresidente del FC Barcelona Joan Gaspart. El objetivo de la renovación es poder doblar los precios por pernoctación en un edificio que está en las afueras de la capital catalana pero radicado junto al Real Club de Polo, hecho que le añade caché.

Franck Sibille, director del hotel, afirmó en un encuentro con los medios a principios de octubre que el reto económico es facturar 60 millones de euros en 2019. Alcanzarlo supone doblar la recaudación actual y superar definitivamente una etapa en la que los números rojos han estado presentes en la cuenta de explotación e incluso se han vivido conflictos laborales por los recortes de plantilla que se aplicaron.

Continuar con la renovación

Otras fuentes del sector aseguran que el príncipe saudí cuenta con fondos suficientes para continuar la reforma de un establecimiento que se construyó en el marco de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. También se necesitaría un lavado de cara en otras zonas comunes, comentan los mismos interlocutores. Asimismo, no descartan que se dé un impulso a la oferta gastronómica del establecimiento.

Todo ello se podría abordar a medio plazo.