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John Hoffman (centro) recibe la llave de Barcelona junto a Agustín Cordón, Diana Garrigosa y Joan Gaspart.

Hoffman tira de las orejas a Ada Colau por el colapso en el transporte en el MWC

El primer ejecutivo de GSMA, la patronal que organiza el congreso del móvil, recibe con emoción la Llave de Barcelona y habla de los problemas pendientes

Cristina Farrés
26.02.2016 17:41 h.
5 min

John Hoffman, consejero delegado de GSMA, es desde este viernes más barcelonés que nunca. El máximo ejecutivo de la asociación que agrupa a más de 800 empresas de la industria del móvil recibió la Llave de Barcelona y aprovechó su discurso para zanjar la polémica sobre la continuidad en la ciudad del principal evento que acoge, el Mobile World Congress (MWC). El evento seguirá en la capital catalana, pero la alcaldesa Ada Colau tiene sobre la mesa una advertencia de sus organizadores.

El ejecutivo manifestó que Barcelona “tiene todos los ingredientes” para ser la sede de un congreso que atrae a más de 100.000 personas y tiene un impacto económico local de más de 450 millones de euros. “Debemos tener cuidado”, manifestó, “sería dañino para todos que la gente no quisiera venir al MWC por sus problemas”.

Barcelona, una ciudad colapsada

Barcelona --y L'Hospitalet del Llobregat, el municipio vecino en el que se encuentra el recinto de Gran Vía de Fira-- estuvo a la altura en esta edición en uno de los grandes retos que se planteaban. Tras los atentados terroristas de París, la seguridad era una preocupación tanto para los congresistas como para los organizadores, las autoridades y los cuerpos de seguridad del país. El MWC pasó el corte con nota, tal y como reconoció Hoffman este mediodía. No hubo ni un solo incidente. Ni siquiera un momento de nervios dentro del recinto.

Los “problemas” se concentraron en el transporte. No solo por la huelga de metro y los paros en el autobús: el consejero delegado de GSMA puso ejemplos del colapso de tráfico que se vivió en la ciudad y de los problemas que tuvieron los congresistas para poder parar un taxi, con colas que superaron en algunos momentos las dos horas.

El MWC, una feria muy ambiciosa

No perjudicó del mismo modo a todos los asistentes --algunos, incluso usuarios de transporte público en los cuatro días de la feria, ni notaron los inconvenientes del colapso de la ciudad--, pero desluce una feria en la que se ponen muchas expectativas.

GSMA es ambiciosa y bajo la batuta de Hoffman ha conseguido superarse año tras año hasta convertir el MWC en un evento de vital importancia para toda la industria del móvil. Se han rendido al evento gigantes como Google, Samsung, Huawei e incluso redes sociales como Facebook y Twitter, presente en algunas charlas con desarrolladores fuera de foco y en un encuentro con gente del sector del marketing digital. Solo Apple se resiste y por voluntad propia, por querer marcar la diferencia del resto del sector a pesar de que sus ejecutivos sí que están muy pendientes de la feria de Barcelona.

Agustín Cordón, el gran apoyo de Hoffman

John Hoffman (izquierda) y Agustín Cordón (derecha)Hoffman “ha sido capaz de recoger toda la evolución del sector y convocarlo en un evento año tras año”, indicó la persona que ha trabajado codo con codo los últimos 10 años con el ejecutivo en Barcelona, Agustín Cordón, el amigo y gran apoyo del ejecutivo en la ciudad que se encargó de presentarlo. La proximidad entre ambos es tal que Hoffman incluso un bote de Mashmallow fluff, la crema de malvavisco que se toma de postre en Estados Unidos y que tiene conquistado al ex director general de Fira Barcelona. 

La edición de este año fue la primera en la Cordón no estaba al lado de Hoffman. También fue la primera en que surgieron los “problemas” que llevaron a otras ciudades como Madrid a postularse abiertamente para tomar el relevo de Barcelona y acoger el MWC. “El Barça lo hace mejor que el Real Madrid esta temporada”, se limitó a señalar el ejecutivo al ser preguntado sobre qué le parecía el ofrecimiento de la presidenta de la comunidad, Cristina Cifuentes.

Buscar soluciones para 2017

El MWC se queda en Barcelona. Hoffman confirmó que hay un contrato vigente hasta 2023 y que GSMA tiene la intención de cumplirlo. Eso sí, se realizará un análisis calmado, profundo y con soluciones reales al final para evitar nuevas complicaciones en 2017.

A Hoffman se le quebró la voz al pronunciar un discurso “muy personal” para recoger la Llave de Barcelona de las manos de Joan Gaspart, quien preside la asociación de empresarios, ejecutivos y representantes de la denominada sociedad civil barcelonesa que entrega los reconocimientos.

Cierra el capítulo institucional y pasará el fin de semana con su mujer y su hijo pequeño de nueve años, ambos presentes en el acto, en Barcelona. Reflexionará sobre el próximo MWC y cómo puede superar el reto de transportar a más de 100.000 personas sin colas a partir del lunes. No será el único si se quiere retener el MWC hasta 2023.
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