Menú Buscar
Imagen de maquinaria para la fabricación de componentes del automóvil / CG

La japonesa Hi-Lex salva 120 empleos en el automóvil catalán

La multinacional congela la producción de la planta de CSA Automotive en Barcelona hasta 2020, cuando la remontará

3 min

La firma japonesa Hi-Lex ha salvado 120 empleos en el sector del automóvil catalán. La multinacional de componentes ha acordado congelar hasta 2020 la producción en la antigua planta de Castellón Automotive (CSA) de Ripollet (Barcelona). A partir de ese año, inyectará de nuevo carga de trabajo y la remontará.

Según han explicado fuentes del sector, el acuerdo entre el comité de empresa y la dirección de Hi-Lex se firmó el jueves, 25 de mayo. El pacto prevé una suspensión de empleo durante un periodo de dos años y medio. Durante el ínterin, completará los proyectos de CSA gradualmente hasta dejar la factoría bajo mínimos.

Después, en 2020, la japonesa reactivará la planta con carga de trabajo propia. De este modo, la fábrica catalana se salvará del desmoronamiento de CSA Automotive, que ya ha anunciado el cierre de otras plantas en España, como la de Torrejón de Ardoz (Madrid), tras perder a Ford como cliente este año.

"Se ha hecho un buen trabajo"

Preguntadas por la decisión, fuentes del comité de empresa se han felicitado por la resolución. "La pérdida de Ford significaba ceder al mayor cliente que tenía CSA. El acuerdo con Hi-Lex --que había adquirido la planta en 2015-- permitirá salvar estos puestos de trabajo.

Aun así, la caída en barrena de la antigua Castellón Automotive se está notando en el tejido industrial catalán. Empresas vinculadas al fabricante de elevalunas de vehículos han empezado a ver pedidos cancelados por el recorte gradual de la producción.

"Ford era el principal cliente de CSA. También se hacían componentes para Jaguar, aunque en mucha menos cantidad", han agregado las fuentes consultadas.

Principales fabricantes

La planta catalana de Castellón Automotive es una de las dos que tiene la empresa de elevalunas, columnas de dirección y cableado para el automóvil en España. La otra se encuentra en Madrid, y ya ha anunciado su cierre y un expediente de regulación de empleo de 200 trabajadores.

El hachazo de personal llega después de que Ford cancelara unilateralmente el contrato de suministro a finales de 2016. La decisión se imputó entonces a la política de preferencia nacional que propugna el nuevo presidente de EEUU, Donald Trump.

La regulación de empleo ha provocado una huelga en la Comunidad de Madrid y ha puesto en un brete a la empresa, fundada en 1929.