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La Agencia Tributaria inicia la campaña de la Renta / EP

Hacienda prevé ingresar casi 13.000 millones con la campaña de la Renta

La declaración del IRPF viene marcada este año por elementos como los ERTE y el Ingreso Mínimo Vital

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La Agencia Tributaria inicia este miércoles la campaña para la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que este año presenta novedades derivadas de las medidas adoptadas en 2020 en el contexto de la pandemia del coronavirus. El organismo dependiente del Ministerio de Hacienda prevé ingresar cerca de 13.000 millones de euros procedentes de las declaraciones positivas.

Las previsiones apuntan a un incremento del 2,1% respecto al ejercicio anterior del número de declaraciones a presentar, que totalizarán 21,57 millones, según cifras facilitadas por la Agencia Tributaria. De ellas, 14,33 millones, unos dos tercios del total, tendrán resultado negativo, es decir, contarán con derecho a devolución.

Más declaraciones a pagar

El total de declaraciones negativas refleja un descenso de un 1% en relación con el año pasado y en conjunto sumarán 10.857 millones de euros. De este modo, la recaudación neta prevista por la Agencia Tributaria en el marco de la campaña de la Renta se eleva por encima de los 2.100 millones de euros.

El número de contribuyentes a los que la declaración obligará a pagar se incrementará un 5,7% respecto a la campaña realizada en 2020.

Hasta el 30 de junio

A partir de este miércoles se puede confirmar o modificar para posteriormente presentar la declaración a través de internet, de modo que las primeras devoluciones están previstas para el próximo viernes, apenas 48 horas después del inicio de la campaña.

El plazo de presentación finaliza el 30 de junio para declaraciones tanto a ingresar como a devolver, si bien el plazo en las declaraciones a ingresar con domiciliación bancaria concluirá el 25 de junio.

Condicionado por los ERTE

Las previsiones de campaña vienen claramente condicionadas por el aumento de obligados a declarar como consecuencia de los ERTE (que supondrá un incremento de liquidaciones positivas, esto es, a ingresar por parte de la Agencia Tributaria) y del Ingreso Mínimo Vital (IMV), cuyos perceptores también deben formalizar la declaración (aunque con resultado cero puesto que se trata de renta exenta).

Sin el efecto de ambos colectivos, el número de declaraciones descendería ligeramente con respecto al año anterior, al igual que las declaraciones con saldo a ingresar, debido al efecto que ha tenido la paralización de actividad por la pandemia en las rentas derivadas de actividades económicas, las del capital y las ganancias patrimoniales derivadas de transmisiones de inmuebles.