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Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Función Pública / EFE

Hacienda gravará las bebidas carbonatadas y subirá impuestos al alcohol y el tabaco

La Generalitat considera que la nueva tasa limita su "soberanía fiscal" puesto que invalida el impuesto sobre bebidas azucaradas que había proyectado

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El Gobierno tiene previsto aprobar el este viernes en Consejo de Ministros una serie de medidas fiscales, que incluyen la subida de los impuestos al alcohol y al tabaco, así como un gravamen para las bebidas carbonatadas. Sin embargo, finalmente descarta incrementar el impuesto sobre los carburantes.

El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, se reunió este miércoles con los portavoces de varios grupos parlamentarios en el Congreso con el propósito de explicarles estas medidas, que serán aprobadas mañana junto con el techo de gasto de 2017 y que serán enviadas a Bruselas.

La salud como excusa

Entre estas iniciativas se encuentran, además de un plan de lucha contra el fraude en el IVA y una reforma del Impuesto sobre Sociedades, el retoque de varios impuestos especiales y la aplicación de un gravamen o tasa a las bebidas refrescantes carbonatadas.

El ministerio de Hacienda pretende aumentar la recaudación a través de estos impuestos a la vez que preservar la salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente un informe que recomendaba gravar con más tasas las bebidas azucaradas para reducir los problemas de obesidad, la diabetes de tipo 2 y la caries.

Nuevo conflicto con la Generalitat

Este impuesto supondrá la invalidación del gravamen similar --en este caso, sobre las bebidas azucaradas-- que tenía previsto establecer la Generalitat, y que está recogido en el proyecto de Presupuestos de 2017.

La apuesta de Montoro ha generado malestar en el Gobierno catalán al considerar que supone una invasión en su "soberanía fiscal".

Flexibilización de los objetivos de déficit

Por otra parte, el ministro negocia con los diferentes partidos de la oposición y con las CCAA una flexibilización de los objetivos de déficit de las CCAA para 2017 y 2018.

De hecho, el ministro ha avanzado esta semana que se revisarán "al alza" los objetivos para 2016 y 2017, que actualmente están en el 0,7 % y el 0,5 % del PIB, respectivamente.