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Los Reyes y Antonio Asensio durante la visita de estos al Grupo Zeta con motivo del 40º aniversario de la empresa

Grupo Zeta reclama de nuevo el auxilio de la banca

El 'holding' de Antonio Asensio deja impagado el último vencimiento de la deuda, solicita 25 millones más e intenta un nuevo arreglo para su pasivo financiero

17.01.2017 00:00 h.
5 min

Apenas un año después de lograr un acuerdo con la banca, el grupo editorial propiedad de Antonio Asensio pide, de nuevo, auxilio a los acreedores ante la imposibilidad de atender los compromisos de pago de la deuda que firmó en noviembre de 2015. El vencimiento de diciembre de 2016, por un importe cercano a los seis millones de euros, no ha sido atendido y ahora los acreedores y Grupo Zeta estudian cómo hacer frente a esa situación.

Los directivos del grupo se dirigieron a los bancos un mes antes del vencimiento para ponerles sobre aviso: no podrían satisfacer el pago. Y no solo eso; también trataron de ampliar los préstamos con 25 millones adicionales, unos recursos que Zeta dice necesitar para desarrollar la transformación de sus medios de analógico a digital.

Zeta suscribió con un pool de bancos un acuerdo por el que se fijaban unas condiciones de pago más laxas y se ampliaban los plazos para cumplir con el pasivo financiero que se arrastraba. A cierre de 2015, el grupo de diarios y revistas acumulaba una deuda de 97,8 millones con una quincena de bancos. La Caixa, Popular, BBVA, Sabadell y Société Générale son algunos de los que estaban en el listado de acreedores. El 60% de la deuda corresponde a El Periódico de Cataluña y el otro 40% al resto de las empresas del grupo.

Hace un año

El impago del vencimiento de diciembre pasado ha disparado la alerta entre el sector financiero. Aunque Grupo Zeta intentará llevar a cabo una nueva reestructuración de su endeudamiento por la vía de las quitas o de una mejora de las condiciones de los créditos, a las entidades afectadas la noticia les ha caído como un jarro de agua fría. “Hace apenas un año que les dimos una solución de continuidad, no han sido capaces de cumplirla y ahora vuelven a pedir árnica”, señala el representante de uno de estos bancos afectados.

Al cierre de 2015 la banca obligó a Grupo Zeta a llevar a cabo determinadas acciones para refinanciar su deuda. Entre otras cuestiones, varios de los activos inmobiliarios fueron puestos como garantía del cumplimiento de las obligaciones crediticias y la pignoración de las acciones de la sociedad. Los bancos llegaron a imponer a Asensio el cumplimiento de diferentes ratios de gestión para garantizarse que el management era el adecuado para hacer frente a las obligaciones del grupo con sus acreedores.

Problema estructural

La situación, sin embargo, parece desbordada a la conclusión de 2016. El impago de la cuota anual es el mayor exponente de esa situación, de acuerdo con el diagnóstico que hace la banca. La incidencia del impago forma parte ya de las carpetas que examinan los departamentos de riesgo y de reestructuraciones de la banca concernida, aunque en esta ocasión sin el mismo ánimo que en la anterior. “El problema de este grupo es más estructural que de mercado. Tendremos que estudiar con mucho detalle si conviene seguir con un apoyo que no parece suficiente para sacar a la empresa de la situación de dificultades permanente”, aseguran fuentes financieras próximas a la operación.

La entrada de la familia Lara en el capital de El Periódico de Cataluña, el diario de referencia de los Asensio, o los ajustes de costes y personal parecen resultar insuficientes, según los bancos, para sacar a Grupo Zeta de la asfixia financiera que vive en los últimos años. Tampoco la incorporación de Agustín Cordón como nuevo consejero delegado del holding editorial se ha saldado con grandes éxitos en la gestión, a decir de altos directivos del grupo consultados.