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Juan Vicente Bonastre, director general de Granier

Granier, el imperio del pan que quiere llegar a los 1.000 establecimientos en cinco años

El grupo dirigido por Juan Vicente Bonastre diseña un nuevo plan estratégico que pasa por subir un nuevo peldaño en calidad y lanzar establecimientos ‘premium’ y de pequeño formato

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Las panaderías Granier se han convertido en tan sólo cinco años en un elemento más del paisaje urbano de España. La compañía fundada por Juan Pedro Conde incorporó el pasado octubre a Juan Vicente Bonastre como director general. Tres meses después de su desembarco, el ejecutivo ha lanzado un nuevo plan estratégico con el objetivo de mantener el crecimiento a velocidad de crucero de los últimos años con un enfoque aún más profesionalizado en la gestión. El objetivo que está sobre la mesa es ambicioso y pasa, de entrada, por alcanzar los 1.000 establecimientos en todo el mundo.

El grupo cuenta actualmente con 300 panaderías con cafetería y obrador (el espacio medio de sus locales son unos 150 metros cuadrados), y está implementado en España, Portugal, Italia, Reino Unido y Florida (EEUU). Bonastre indica que el reto actual es consolidar el proyecto. Después, abordarán la implementación en nuevos destinos. “Toda la organización se ha comprometido en focalizarse en estos mercados”, manifestó en declaraciones a Crónica Global.

La calidad del pan, el éxito de Granier

Ofertas para desembarcar en nuevos países no les faltan. El rápido éxito de la compañía propicia que llamen a la puerta de la sede central, ubicada en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), inversores que vienen desde Mauritania a Corea. La dirección asegura que no morirá de éxito y que mantendrá en todo momento los elementos que han propiciado el crecimiento en plena crisis.

Bonastre tiene claro cuál es el verdadero elemento diferencial de su oferta: “La calidad del pan”. Granier no trabaja con pan precocinado. No juega en la liga de las barras low cost y los precios así lo demuestran.

Masa congelada antes de fermentar

Conde se desmarcó de este perfil de producto y consiguió llevar “un pan de gran calidad a cualquier mercado independientemente de la clase social”, el objetivo fundacional de Granier. Su fundador lo alcanzó al descubrir una fórmula que permitía congelar la masa antes del proceso de fermentación. 

De esta forma no se ha “agredido el pan”, en palabras del director general, y conserva todos los aromas y sabores. Las 300 tiendas Granier reciben los productos congelados desde los tres grandes obradores del grupo --sitos en Barcelona, donde se produce el 70% del pan, Madrid y Canarias--. Allí, los franquiciados los descongelan, fermentan y cuecen cada día. “Es un proceso artesanal”, manifiesta Bonastre.

Bollería congelada

La oferta de las tiendas se completa con producto de bollería y pastelería. En este caso sí que son productos congelados de la gama alta de Europastry, pero sin llegar a la alta calidad del pan. El consumidor lo nota en el paladar y en el bolsillo, ya que las ofertas son constantes y el precio ajustado.

El plan estratégico contempla elevar la calidad del pan un peldaño más. Además, Granier plantea adaptar sus productos a los gustos de los diferentes países en los que tiene presencia a medida que construya nuevos obradores centrales. El primero de ellos previsiblemente se construirá en 2017 en Reino Unido, cuando se superen los 14 establecimientos en Londres.

Tres tipos de establecimientos

El impulso de la marca pasa asimismo por añadir nuevos perfiles de establecimientos. El primero de ellos es lo que se denomina en el grupo Granier Express, locales de menor dimensión y sin espacio de degustación que estará “orientado a una masa crítica más pequeña”, según el director general, que le permitirá llegar a ciudades medianas. Ya se han puesto en marcha tres establecimientos con este perfil. 

El tercer tipo de tienda que plantea la dirección reforzará el grupo por la vertiente de la calidad. Bonastre afirma que se lanzará una línea de establecimientos premium con “más metros cuadrados y el obrador a la vista”. Aún no han iniciado la construcción de ningún local con este perfil.

90 millones de facturación

La matriz de Granier, la sociedad Consupan, facturó 90 millones de euros el pasado ejercicio. La factoría de Vilanova i la Geltrú cuenta con unos 270 trabajadores directos y la red de franquicias da empleo a unos 2.100 trabajadores más.