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A la derecha, Jordi Gual, presidente de CaixaBank, junto a Gonzalo Gortázar, consejero delegado, en la junta de accionistas 2019

Gortázar reconoce el “grave problema” de la mala reputación de la banca

El CEO de CaixaBank quiere convertir este déficit reputacional en una oportunidad para poner en valor el modelo diferencial de la entidad

05.04.2019 12:27 h.
6 min

Llega la junta de accionistas de CaixaBank en la que Gonzalo Gortázar, consejero delegado de la entidad, reconocía como un “grave problema” el “déficit reputacional” que atraviesa la banca española. Un hecho que el máximo ejecutivo de la entidad ve como una oportunidad para “poner en valor el modelo diferencial” de la entidad.

Junta que veía cómo un grupo de sindicalistas se concentraba a las puertas del Palacio de Congresos de Valencia, como medida de presión ante las negociaciones que se están manteniendo en el marco del Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que prevé acometer una reducción del 18% de la red de oficinas y que afectará a 2.157 empleados.

En la ronda de intervenciones, algunos empleados y accionistas de la entidad pusieron encima de la mesa sus críticas por este ERE con el que CaixaBank "ha respondido con 2.000 despidos tras obtener 2.000 millones de beneficios", decían. 

Planteamiento actual del ERE

A falta de que se concreten los detalles finales de la reestructuración de oficinas y de personal, el banco ha planteado ampliar las oficinas de jornada partida hasta 800, aumentar la plantilla inTouch hasta 2.000, incrementar las sucursales unipersonales hasta 515 y prolongar el horario de atención al público y el número de tardes de los gestores.

Al margen de destacar el problema de la reputación del sector bancario en España, Gonzalo Gortázar efectuaba un repaso a los principales avances del ejercicio 2018, destacando el “refuerzo del liderazgo en banca minorista y digital, la fuerte reducción de los activos problemáticos y la mejora de la rentabilidad”. Una ratio que, recordaba el CEO del banco, “ha pasado del 3,4% de 2014 al 9,3% al cierre del pasado año”.

Nuevo modelo de oficina urbana

También quiso apuntar el máximo ejecutivo de la entidad el proyecto de consolidar el modelo de oficina urbana, para llegar en 2021 a un mínimo de 600 sucursales ‘store’, y la apuesta por mantener el modelo de AgroBank, con 1.100 oficinas en poblaciones de menos de 10.000 habitantes.

Antes de Gortázar tomaba la palabra el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, para repasar el entorno macroeconómico y las perspectivas para 2019, reconociendo la previsión de que “la economía mundial y la de la zona euro se adentren en un fase de crecimiento moderado”.

Luces y sombras en España

Respecto a la situación económica en España, Gual, tras recordar cómo sigue creciendo por encima de la zona euro, también quiso apuntar que quedan retos pendientes, como “reducir los niveles de deuda pública, retomar las reformas para mejorar la competitividad y sentar las bases para un crecimiento más inclusivo”, refrendaba.

Gual también confiaba en que el Banco Central Europeo (BCE) se replantee la idoneidad de mantener la política de tipos negativos.

"La subida de tipos, al final nunca llega"

“Sería una decisión positiva y alentadora, ya que la situación que provocó esta política, cuando se temía una posible deflación, ya ha quedado superada”, apostillaba el presidente de CaixaBank. Sobre este asunto, Gonzalo Gortázar señalaba que “siempre parece que la subida de tipos está a la vuelta de la esquina, pero al final nunca llega”.

El gran reto de la revolución de los datos y la movilidad también ocupaba buena parte del discurso de Jordi Gual ante los accionistas. Una “transformación digital --decía-- que proporciona una gran oportunidad para interactuar más con nuestros clientes y ofrecerles una mejor experiencia”.

Protección de clientes y responsabilidad social

Sobre la protección de los datos de los clientes y su privacidad, Gual aseguraba que "somos muy conscientes de la importancia de actuar con la máxima transparencia e integridad, y de contar con un modelo de gobierno sólido, que asegure el máximo nivel de cumplimento de las obligaciones en el ámbito bancario, asegurador y de mercado de valores".

También señalaba el presidente de CaixaBank la necesidad de aumentar las cotas de responsabilidad social de la entidad, como una "fuente sostenible de generación de valor para accionistas, clientes, empleados y para el conjunto de la sociedad". 

Entradas y salidas de consejeros

El presidente de CaixaBank agradecía el compromiso y la dedicación de los consejeros que dejan de serlo --Javier Ibarz, Alain Minc, Juan Rosell y Antonio Sáinz de Vicuña--, para dejar paso a los nuevos consejeros, Marcelino Armenter y la exministra Cristina Garmendia.

La junta también aprobaba la reelección del consejero delegado Gonzalo Gortázar, Amparo Moraleda, John S. Reed y María Teresa Bassons.