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Imagen de archivo realizada el 28 de mayo de 2018 que muestra a varias personas mientras aguardan en fila frente al puesto de Google en la exposición sobre Big Data que se realizó en Guiyang (China) / EFE

Google también pierde (y mucho) con el veto a Huawei

El gigante de internet se despide de los ingresos que le generan estos móviles, y corre el riesgo de perder el monopolio si la marca china desarrolla un sistema operativo potente

21.05.2019 00:00 h.
9 min

Alphabet, la empresa paraguas de Google, también pierde, y mucho, con el veto al fabricante chino Huawei. A medio plazo, y para empezar, dejará de ingresar la publicidad que percibe de todos los terminales de la marca china. Pero, si esta restricción se mantiene, podría tambalear su monopolio, porque abre la puerta a que la compañía asiática desarrolle un sistema operativo que podría atraer a otros países que no se sienten muy cómodos con la tecnología occidental. Es la guerra comercial. De ella depende el poder.

EEUU concede a Huawei un indulto de tres meses

Google no es la única, pero es la más destacada de las empresas tecnológicas de EEUU que dejarán de vender componentes y software a Huawei. ¿Por qué? Porque el pasado día 15, el presidente del país, Donald Trump, declaró una emergencia nacional para prohibir a las compañías estadounidenses hacer negocios con firmas que supuestamente intentan espiar a la nación (no ha aportado ninguna prueba de ello), ni usar los equipos de telecomunicaciones que fabrican. Google, a fin de cuentas, es una víctima más.

Cerca de liderar el sector

De inicio, Google se dispone a perder los ingresos por publicidad y de otros tipos que le generan los millones de terminales fabricados por Huawei (que usan el sistema operativo Android, desarrollado por Google), según analiza el profesor de la IE Business School Enrique Dans. Hay que destacar que la firma china es el segundo mayor fabricante de teléfonos inteligentes. En la actualidad, en datos de Newzoo, hay 360 millones de terminales de esta marca activos en el mundo, el 10,2% del total.

En el primer trimestre del año, Huawei ha vendido 59,1 millones de aparatos (el 19% de la cuota de mercado) en Europa, unos 740.000 al día, solo superada por Samsung (23,1%) y por delante de Apple (11,7%) y Xiaomi (8%), según IDC. Es cierto que en el conjunto del 2018 quedó en tercera posición. En el caso de España, hay unos 7,5 millones de smartphones Huawei activos, tras liderar las ventas el año pasado: 4,61 millones (29,4%).

Huawei Madrid

Huawei en Madrid / EFE

¿Qué más puede perder Google con este veto? Si esta situación perdura, Huawei tiene en su mano el desarrollo de un sistema operativo propio, competencia directa de Android, con el que mirar a la cara al gigante americano y arañarle parte del mercado que tiene monopolizado (de hecho, algunas voces de la compañía ya se han pronunciado en este sentido). Google ya tiene una penetración menor en China, Rusia y Corea que en el resto del mundo. Si el producto chino es atractivo, podría atraer a mucha gente de otras regiones. Así lo cree Dans, y así lo sostiene el catedrático de Economía de la Universidad de Barcelona (UB) Joan Tugores.

El plan b de Huawei

“China trata de crear espejos de las compañías occidentales”, dice Tugores, como en el caso de Huawei (Apple), Alibaba (Amazon), motores de búsqueda propios y redes sociales parecidas a Twitter y Facebook. Podría pasar con Android. De hecho, según el China Daily, el veto tendrá un impacto “limitado” en el mercado chino, puesto que muchos de los servicios que ofrece Google tienen “alternativas” locales. Algo distinto opina Helena Rifà, experta en seguridad informática de la UOC. Cree que Google soportará mejor el golpe, porque está muy bien posicionada y es complicado que la gente cambie de sistema operativo.

Turno de Huawei. Ha salido al paso y asegura que ofrecerá actualizaciones de seguridad a todos sus equipos vendidos y en stock (¿será que ve poco recorrido a la prohibición impuesta por Trump?). Defiende que ha hecho “contribuciones sustanciales al desarrollo y crecimiento de Android” y que ha ayudado a crear “un ecosistema que ha beneficiado tanto a los usuarios como al sector”. ¿Cómo se enfrenta al veto? Lleva “años” trabajando para afrontar una “situación de supervivencia en condiciones extremas” con “planes de emergencia que podrían activarse de la noche a la mañana”, según la presidenta del fabricante de microprocesadores HiSilicon, He Tingbo. Estos planes le permitirán continuar con su negocio en caso de que no pueda comprar chips y tecnologías a EEUU, según el presidente ejecutivo de Huawei, Ren Zhengfei. La duda es qué pasará cuando Google lance una nueva versión de Android.

¿A qué teléfonos Huawei afecta la situación?

Hay que tener en cuenta que la restricción no afectará a los terminales que ya están en circulación o en tiendas, que mantendrán el acceso a la versión Android que tengan instalada como a las apps de Google o al Play Market, incluidos servicios de seguridad como Google Play Protect, pero anticipará su obsolescencia. Los modelos perjudicados serán los de nueva fabricación, que podrían requerir de alternativas para determinados componentes y perder la posibilidad de incorporar aplicaciones fuera de China. Ello es lo que puede manchar el atractivo de la marca y retrasar su llegada al liderazgo mundial, sin olvidar dos cuestiones ya mencionadas: se desconoce cuánto durará el veto y si Huawei impulsará una alternativa potente.

Huawei China

Varias personas caminan frente a una tienda de Huawei, en Pekín (China) / EFE

Tampoco hay que olvidar el daño que esta ocurrencia de Trump hará a la economía estadounidense. Google aparte, firmas como Intel, Qualcomm, Xilinx y Broadcom también cortarán relaciones con Huawei, lo que supone unas pérdidas directas en volumen de negocios para estas compañías de alrededor de 11.000 millones de dólares. Todo ello repercutirá directamente en el parqué (mientras el gigante chino se resiste a cotizar en la bolsa de valores). Además, la compañía oriental posee la mayor cantidad de patentes existentes sobre tecnologías como el 5G, lo que retrasaría su implantación, aunque podría frenar el adelanto de Huawei a Qualcomm en el sector de los chips. Por otra parte, ya hay voces de un aumento de los aranceles de China a productos Apple como respuesta. Sería otro tiro en el pie; China es el principal proveedor de la empresa de la manzana mordida.

Guerra tecnológica

Para terminar, Tugores matiza que, más que una guerra comercial, es una guerra “por el control tecnológico”, que va ligado al control de la economía; este, de la política y, por lo tanto, del mundo. Explica que, hasta 1820, China era la primera potencia mundial, pero perdió ese poder con la revolución industrial; ahora, con la cuarta revolución, aspira a recuperar el trono perdido.

Según las fuentes consultadas, “todos pierden” con esta guerra, con este cuestionamiento del orden mundial establecido. Durante las últimas décadas, el comercio internacional ha sido un lugar de suma positiva (todos ganan); ahora, sin embargo, todo se dirige a una suma cero (para que uno gane, el otro pierde).

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