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Un repartidor de Glovo, en Madrid / EP

Glovo atiende ofertas y ya se plantea salir a bolsa

El acercamiento de Alibaba, desvelado por Crónica Global, no ha sido el único interés inversor por la startup, lo que le ha llevado a plantarse una nueva ronda de financiación

6 min

La pandemia del coronavirus ha vuelto a disparar el apetito inversor por Glovo, hasta el punto de que las sucesivas llamadas a la puerta de la startup barcelona podrían hacer que se replanteara su futuro inmediato. Incluso en forma de una salida a bolsa que no hace mucho era descartada por su fundador y consejero delegado Oscar Pierre.

Hace apenas tres semanas, Crónica Global informó en exclusiva de las conversaciones iniciadas entre Glovo y el gigante chino del comercio electrónico Alibaba, ante el interés de éste por convertirse en el dueño de la compañía española. Todo parece indicar que el imperio liderado por Jack Ma, convertido en una de las grandes fortunas del mundo, no es el único interesado en hacerse con el control de Glovo o, al menos, en formar parte de su capital.

Ronda de financiación

Así las cosas, en el mercado ya se habla de que Glovo prepara una nueva ronda de financiación, visto el interés que vuelve a despertar en el mercado y que, esta vez sí, podría culminar en un proceso de salida a bolsa que se llevaría a cabo el próximo año.

Precisamente, dos de sus principales accionistas, Delivery Hero y Mubadala --el fondo de inversión soberano del emirato de Dubai y principal socio de la energética Cepsa--, protagonizaron la anterior ronda de financiación, valorada en 150 millones de euros y que permitió que la valoración de la compañía se disparara hasta el entorno de los 1.000 millones de dólares.

Expansión internacional

Por entonces, el principal objetivo de Glovo era lograr alcanzar la rentabilidad, que sí consigue en su actividad en España pero no sucede lo mismo con el conjunto de la veintena de países en los que presta servicio. En palabras del propio Pierre a la norteamericana CNBC, una posible salida a bolsa no constituía una prioridad para Glovo ni tampoco una alternativa que estuviera encima de la mesa.

Aquella ronda de financiación también se llegó a relacionar con un hipotético salto al parqué que, en aquel momento, se consideraba como prematuro. Sin embargo, el interés de inversores como Alibaba y la propia Delivery Hero, que participarían en el nuevo proceso, podría disparar la valoración de Glovo hasta los 2.000 millones de euros. Esto no sólo fortalecería su proceso de expansión internacional sino que también acercaría más la empresa a los mercados.

Ofertas anteriores

Las conversaciones desveladas en exclusiva por este medio entre Glovo y Alibaba se encuentran en una primera fase que bien podría formar parte del citado proceso para captar nuevos inversores, ampliar el capital y dar el salto que permitiera precisamente a la startup catalana comenzar a ser rentable.

Hace apenas un año, Uber y Deliveroo también estuvieron en contacto con la compañía con sede en Barcelona con el objetivo de hacerse con la firma. El principal obstáculo son los años que lleva arrastrando pérdidas: cerró el ejercicio 2018 con un resultado negativo de 45,7 millones de euros y una facturación de 52,3 millones. El motivo al que siempre alude la empresa para justificar estas cifras es la fuerte inversión que ha hecho para crecer por todo el mundo.

Contexto adecuado

Y todo parece indicar que no le van a faltar apoyos para financiar este proceso sin que se resienta el objetivo de lograr beneficios.

El contexto de la crisis del coronavirus añade, además, un contexto propicio para que se dé este tipo de operaciones. La reciente adquisición de Postmates, uno de los grandes de la comida a domicilio, por parte de Uber Eats --operación que adelantó la agencia Bloomberg-- es una prueba más de los movimientos que se están dando en este sector.

El auge del comercio electrónico

En general, el comercio electrónico ha experimentado un notable crecimiento debido a las circunstancias especiales de la presente crisis, que ha provocado que buena parte de la población mundial haya tenido que estar reclutada en sus domicilios para detener la expansión del virus.

En este punto, el comercio electrónico ha sido todo un descubrimiento para un público que, hasta entonces, ni siquiera había valorado recurrir a él pero que parece haber llegado para quedarse. Y eso sin tener en cuenta que los episodios de reclusión vuelvan a repetirse.