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El peñón de Gibraltar / EFE

Gibraltar: la colonia que nunca será moneda de cambio

El Peñón está mayoritariamente contra el 'Brexit', pero sufrirá las consecuencias con más intensidad que otras zonas del territorio británico

14.04.2017 00:00 h.
5 min

Desde el aire, Gibraltar parece un apéndice hinchado colgando del sur de España. Gibraltar ha estado en manos fenicias, romanas, árabes y españolas hasta que en 1713 pasó a manos de Reino Unido bajo el Tratado de Utrecht.

El pasado 16 de junio, una semana antes del referéndum del Brexit, el entonces primer ministro británico David Cameron planeó un viaje al Peñón para dirigirse a su población abrumadoramente anti-Brexit. Un 96% de los habitantes de Gibraltar votaron contra el Brexit, el porcentaje más alto de cualquier zona de Gran Bretaña.

Gibraltar: ¿británico o español?

“En Gibraltar se sienten muy británicos, pero lo cierto es que en el referéndum del Brexit utilizaron su derecho legal al voto muy opuesto al de sus compatriotas”, explica el investigador de Europa y Política Europea de España en el Real Instituto Elcano, Salvador Llaudes. “Los gibraltareños se han beneficiado mucho de que Reino Unido forme parte de la UE y no querían salir porque sabían que esto abriría una serie de posibilidades por el tema de la soberanía española”.

“Creo que la gente en Reino Unido no está especialmente preocupada por lo que pueda pasar en Gibraltar pero es obvio que hay una posición contraria a la hora de perder territorio”, comenta el profesor de Relaciones Internacionales en la Royal Holloway, Universidad de Londres, y codirector de la unidad New Political Communication, Ben O’Loughlin. “No creo que la cosoberanía con España en Gibraltar encaje bien en la sociedad inglesa porque el público británico no está acostumbrado a este concepto”.

“Quizá pensamos que lo más importante de la relación entre España y Reino Unido es Gibraltar pero no es cierto”, detalla Llaudes. “Las relaciones económicas son importantes, las importaciones y exportaciones, empresas españolas y británicas y por supuesto el tema del turismo”, y añade “no debemos olvidar que el Reino Unido es el único país que tiene un balance negativo de inmigrantes con España”. “Hay aproximadamente unos 200.000 españoles en las islas británicas mientras que algunos cálculos no oficiales apuntan que en España podría haber hasta medio millón de ingleses”. “Por ello, todas estas cuestiones son muy importantes y puede que se negocien de manera bilateral”, argumenta el investigador de Elcano.

Un test para negociar el 'Brexit'

“Si bien es cierto que el Gobierno británico se ha comprometido a respetar la voluntad de los gibraltareños, también le interesa tener buenas relaciones con España”. Y concluye: “Para Gibraltar habría sido mucho mejor un soft Brexit que un hard Brexit, les permitiría seguir en el mercado interior y beneficiarse de la libre circulación de personas. Hay muchos gibraltareños que viven en España y muchos españoles que viven en Gibraltar y se mueven constantemente para ir a trabajar”. “Se trata de una situación lose-lose, no hay ganadores, sufrirá Reino Unido y sufrirá España pero también habrá problemas económicos en Gibraltar”.

“Gibraltar puede ser un test para ver cómo podrían ser las relaciones entre Reino Unido y el resto de países de la Unión después del Brexit”, comenta O’Loughlin. “Qué tono usar, precedentes históricos, compromisos… se trata de una cuestión muy emotiva y los medios británicos la amplificarán, sólo hace falta mirar las portadas del The Sun”.

Portada del periódico británico 'The Sun' del día 4 de abril

Portada del periódico británico 'The Sun' del día 4 de abril

Preguntado por cómo podría afectar el Brexit en términos económicos al Peñón, O’Loughlin expone que “no sé nada de la economía de Gibraltar. Nunca antes había pensado en Gibraltar hasta hoy”.