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El presidente del Govern, Quim Torra (d), junto al vicepresidente y titular de Economía, Pere Aragonès (i) / EFE

La Generalitat se mantiene anclada en el ‘bono basura’

Moody’s y Fitch, las dos principales agencias de calificación crediticia, mantienen en el nivel más bajo la calidad de deuda de la comunidad

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El Gobierno de Quim Torra (JxCat), con Pere Aragonès (ERC) en la vicepresidencia económica, no ha conseguido sacar a la deuda de la Generalitat de la calificación de bono basura. Así lo han indicado tanto Moody’s como Fitch, las dos principales agencias de calificación crediticia internacionales, en los últimos informes que han publicado sobre la comunidad.

La visión de los analistas de Moody’s es la más pesimista. Aseguran que la calificación crediticia está en Ba3, uno de los niveles más bajos y que mandan un mensaje claro a los inversores: es preferible no apostar por los bonos del emisor. Fitch es algo más positivo, pero sin llegar al nivel en el que se recomienda apostar por el papel catalán. En su caso, sitúa el rating en BB tal y como indica El País.

Intento de salir al mercado de capitales

Para llegar a estas conclusiones ambos equipos de valoración usan la evolución de la deuda catalana de los últimos cuatro año. La conclusión es un torpedo en la línea de flotación de las intenciones del Ejecutivo, ya que se ha centrado en intentar mejorar su posición económica interna para volver a salir al mercado de capitales.

Este es el plan que se defiende desde la Generalitat para depender menos de los créditos que les otorga el Gobierno. Principalmente desde el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) y con el Fondo de Facilidad Financiera (FFF) que se ha activado este ejercicio con el objetivo compartido de sostener la liquidez de las autonomías.

Reducción del gasto

Aragonès ha cerrado al mínimo los dos últimos años el grifo de gasto de la Generalitat. Contar con presupuestos prorrogados no le ha ayudado a conseguir sus objetivos económicos, aunque sí es verdad que en 2018 por primera vez cumplió el objetivo del déficit previsto tras rebajarlo al 0,38%.

Todo ello, para alcanzar la independencia económica del Estado que se persigue en el marco del procés. Pero las agencias de calificación no han acompañado al Ejecutivo autonómico. Moody’s considera que aún se mantiene una “situación fiscal pobre” que se muestra con “niveles de deuda altos y crecientes” que se acercarán a los 80.000 millones de euros a finales de año. Cabe tener en cuenta que el presupuesto vigente llega a los 25.000 millones. Además, coincide con Fitch en que será un verdadero “desafío” llegar al 0,1% de déficit que se debe alcanzar a finales del ejercicio en curso.

La valoración del crédito catalán no levanta cabeza. La estimación de bono basura le cierra la puerta a financiarse en el mercado.