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Miguel Martínez Gabaldón, consejero delegado de Galletas Gullón, en una de las factorías del grupo / CG

Galletas Gullón venderá productos de la alemana Bahlsen

El acuerdo comercial que han cerrado ambos grupos se interpreta en el sector como el primer paso de la venta de la compañía familiar española

6 min

Galletas Gullón será el encargado de comercializar en España los productos de bollería que se consideran de alta gama (incluso galletas) de la firma alemana Bahlsen. Así consta en el acuerdo comercial suscrito entre ambas tras la decisión de la multinacional germana de cerrar su sucursal en el país.

Los portavoces de la empresa dirigida por Juan Miguel Martínez Gabaldón detallan que el pacto inicial contempla la venta de medio millón de kilogramos de productos de Bahlsen. Se trata de una cantidad pequeña si se compara con la comercialización del grupo español, aunque otras fuentes conocedoras de la operación señalan que se deja la puerta abierta a incrementar esta cifra si se obtienen los resultados deseados en los meses iniciales.

Primer paso para la venta

Se trata del primer acuerdo que Gullón firma para vender productos de un tercero a través de sus canales de distribución, puntualizan los mismos portavoces. Fuentes financieras que siguen la evolución de la compañía interpretan este cambio como el primer paso para que el grupo alemán se haga con el control de la galletera familiar española.

La eventual venta de la compañía es una operación que planea desde hace meses en el mercado. Desde el grupo aseguran que ni siquiera se ha llegado a plantear y mantienen que todas las ofertas que les han llegado han sido desestimadas desde el primer momento. Declaran que éstas han sido reiteradas a lo largo de los últimos años. Con todo, el interés se ha disparado desde hace poco.

Apetito de los fondos

Fondos de inversión como KKR, ProA Capital o Cinven han mostrado su interés en hacerse con la compañía, señalan los mismos interlocutores financieros. Reconocen que aún no se han abierto conversaciones formales para ejecutar una eventual venta.

El complejo industrial de Galletas Gullón, ubicado en Castilla y León / GULLÓN
El complejo industrial de Galletas Gullón, ubicado en Castilla y León / GULLÓN

Con todo, el pacto con Bahlsen supone un cambio radical en la cultura empresarial del grupo, ya que hasta ahora se negaba a operar para terceros. Fuentes del mercado mantienen que en el plano económico “apenas proporciona valor añadido a Gullón” y explican que existe coincidencia con los productos que tiene en catálogo. De hecho, en algunos casos podría suponer una competencia directa con sus productos propios.

¿Compra de Bahlsen?

Por lo que se busca una justificación en el plano corporativo. Incluso se especula con la adquisición directa de Gullón por parte de Bahlsen. Los mismos interlocutores recuerdan que el grupo alemán también es una compañía familiar que supera los 100 años de vida y que duplica el tamaño de la empresa española. Además, ha conseguido posicionarse en el mercado en un segmento más premium.

Opera en 55 países y su estrategia de crecimiento se ha apoyado en la adquisición de otros competidores locales de menor tamaño, hecho que haría lógica la operación con Gullón. En Estados Unidos adquirió Austin Quality Foods; en Francia, la marca St. Michel; en Dinamarca, Rawbite; y en Polonia la firma Skawina.

Cambio corporativo

En España, los rumores de venta de Gullón se dispararon en junio tras un cambio corporativo en la compañía. La presidenta y accionista mayoritaria, María Teresa Rodríguez, destituyó a todo el consejo de administración (formado por sus hijos varones) y dimitió de su cargo.

Dejó paso a la siguiente generación de los Gullón Rodríguez al nombrar máxima representante del grupo a su hija Lourdes, maestra de profesión y sin experiencia empresarial. Se trata de una ejecutiva ajena a la gestión de la empresa y de las disputas familiares que han tenido lugar en los últimos años.

Facturación récord

También dio forma a un consejo formado por independientes y liderado Martínez Gabaldón. Este pasó de ejercer de director general a convertirse en consejero delegado casi al final de su vida laboral, ya que está próximo a los 70 años. Mano derecha de Teresa Rodríguez desde 1983, cuando falleció su marido, la ya expresidenta le considera una pieza clave en el desarrollo de la compañía, además de contar con una participación del 20% en el grupo.

Galletas Gullón cerró 2018 con una facturación récord de 360 millones de euros. A pesar de los buenos resultados mantiene su política de no repartir dividendos. La eventual venta sería la única fórmula para rentabilizar los paquetes accionariales. Tanto el del consejero delegado como el 5% aproximado con el que cuenta cada uno de los cuatro hermanos Gullón.