Menú Buscar
Eloi Badia, concejal de Presidencia, Agua y Energía del ayuntamiento de Barcelona y un panfleto sobre la muerte / CG

Réquiem abstemio para la funeraria de Ada Colau

El gobierno municipal de Barcelona tira la toalla de los entierros 'low cost' durante un acto en el que había prometido 'birras en común'

6 min

Réquiem sin alcohol para la funeraria de Ada Colau. El gobierno municipal de Barcelona tiró públicamente la toalla de los entierros low cost ayer, martes, 17 de abril, durante un acto en el que había prometido birras en común al arrancar.

No hubo tales fermentados ni la alegría propia de su ingesta. Al contrario, el concejal de Presidencia, Agua y Energía, Eloi Badia, admitió durante el evento de partido que "tras muchos obstáculos", ahora ya no trabajan "con un calendario fijo": "No queremos que un marco electoral, el actual, tumbe un proyecto que consideramos que es de ciudad".

Lectura de un epitafio

La traducción de las palabras de Badia es muy simple: fue la lectura de un epitafio. El electo hizo un repaso de cómo los grupos políticos con representación en Barcelona "pasaron de aprobar inicialmente la funeraria municipal en comisión en 2016 a oponerse casi en bloque". Según él, ello se debe a la voluntad de los partidos de "no regalarle un proyecto icónico de ciudad a Ada Colau" y al escenario preelectoral que se vive en Barcelona. "Es lo mismo que pasó con el tranvía y la multiconsulta".

Acto de 'birras en común' organizado por Barcelona en Común ayer en Barcelona / CG

Acto de 'birras en común' organizado por Barcelona en Común ayer en Barcelona / CG

En ese reparto de culpas, el también exactivista reservó un papel especial para Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el PSC. "Con ERC habíamos llegado a un acuerdo para prestar servicios funerarios más asequibles que los que hay actualmente mientras pensábamos cómo sería la funeraria pública. No es nada nuevo: hay un tercera empresa en Barcelona [Interfunerarias] que ya hace ese servicio, cuyo coste se mueve entre los 2.000 y los 3.000 euros", ha agregado el edil. "Es incomprensible que ahora digan que dan ese acuerdo por roto. Sólo se entiende por una lógica preelectoral. ¿Los socialistas? Dicen una cosa en privado, que lo ven bien, y otra en público, que votarán que no", ha remachado.

Descalabro total

Si en ese momento alguien había abierto una cerveza en común, ésta ya se había aguado. Badia transmitió a la veintena de presentes en el cuartel general de BComú, en la calle Marina de Barcelona, que una de sus grandes iniciativas de la legislatura, que pergeñó en 2016 junto al director general de Cementiris de Barcelona (CBSA), Jordi Valmaña, se había hundido, al menos hasta los comicios municipales de 2019.

Eloi Badia, concejal de Presidencia, Agua y Energía (d), ayer en el acto 'birras en comú' / CG

Eloi Badia, concejal de Presidencia, Agua y Energía (d), ayer en el acto 'birras en comú' / CG

El batacazo del proyecto de Badia y Valmaña, que resonará en las orejas de Ada Colau, tiene dos ángulos. A corto plazo, el concejal de Presidencia se ha visto obligado a anular la segunda edición de la "Jornada de Servicios Funerarios Municipales", que debía celebrarse mañana, jueves, 19 de abril. A última hora, el evento ha caído por falta de apoyo municipal. Con el beneficio de la hemeroteca, el revés es aún más doloroso: la funeraria pública de Barcelona se hunde tras ser retirada antes de los plenos de abril y noviembre de 2017, y desmoronarse antes de las sesiones de enero, febrero y marzo de este año. A partir de ese último pleno, ERC dio por roto el acuerdo con BComú y enterró la idea de los dos gestores.

Memorial de agravios y dudas

Las birras en común de BComú sirvieron para algo más que para identificar el cadáver de una de las bazas con que los comunes buscaban jugar en los comicios del próximo año. Activistas de la plataforma Stop Abusos Funerarios y pequeñas empresas del sector denunciaron los "elevados precios" y criticaron "las prácticas de los grandes operadores".

Algunos de sus argumentos fueron rebatidos por otro sector de los asistentes, que recordaron que "los entierros y su preparación son muy complejos, y quizá 1.800 euros, como prometió el Ayuntamiento de Barcelona, es un precio demasiado barato". Recordaron a Eloi Badia y al resto de los presentes que los restos mortales hay que certificarlos, conservarlos, prepararlos y, finalmente, darles el último adiós. El edil respondió que a partir de ahora serían "cautos". El público le escuchó, atento, sin una gota de alcohol.