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Operarios de la funeraria de Madrid conducen un féretro

La funeraria modelo de Badia convoca su segunda huelga en menos de un mes

Los trabajadores de la empresa municipal de Madrid convocan paros para el Día de Todos los Santos por la falta de un plan de contingencia

3 min

La funeraria municipal de Madrid vuelve a la huelga el próximo domingo, Día de Todos los Santos, que será la segunda en menos de un mes. La Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios de Madrid, modelo que el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto como ejemplo para replicar el servicio en la ciudad, critica la falta de un “plan de contingencia” pese al "preocupante aumento de los contagios por Covid-19".

Tras la huelga convocada a finales de septiembre por la falta de respuesta municipal a la pandemia “desde marzo”, los trabajadores han comunicado este jueves su intención de concentrarse el domingo frente al Cementerio de la Almudena. Los empleados reclaman que se optimicen los recursos materiales públicos y se garantice protección para el personal, refuerzos de plantilla y estabilidad en el empleo.

Sin plan de contingencia

"No se ha previsto un plan de contingencia para evitar que se repitan las morgues improvisadas, las incineraciones de madrileños y madrileñas a cientos de kilómetros de su ciudad y los retrasos inaceptables para la retirada y entierro de los fallecidos”, ha criticado el presidente del comité de empresa, Manuel Carmona.

Los trabajadores acusan al gobierno municipal de Martínez-Almeida de seguir “favoreciendo a las funerarias privadas de las aseguradoras, en detrimento de los intereses de los madrileños”. Asimismo, han afeado la falta de diálogo por parte del Ayuntamiento pese al “seguimiento masivo por parte de la plantilla de las movilizaciones”.

Modelo para Barcelona

La funeraria pública de Madrid trató de ser replicada en Barcelona por parte de BComú, aunque finalmente la iniciativa no generó el consenso entre el resto de grupos municipales y la propuesta sufrió un revés.

De hecho, durante la primera ola de la pandemia, la funeraria municipal Cementiris de Barcelona, presidida por el concejal Eloi Badia, estuvo cerca de colapsar por el acelerado ritmo de las cremaciones. Por contra, la sociedad mixta de Serveis Funeraris de Barcelona no tuvo mayores problemas tras adaptar un párking como depóstivo de campaña de féretros.