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Joaquim Gay de Montellà (D), presidente de Foment y Josep Lluís Bonet, presidente de la Cámara de España.

Foment reclama una ley de huelga a las puertas de un nuevo paro en el metro

La patronal exige una regulación constitucional de este derecho de los trabajadores, regulado hasta ahora por una norma de 1977

Redacción
3 min

Cuando aún no han pasado 24 horas de la huelga del metro de Barcelona en pleno MWC y cuando todavía faltan menos de otras 24 para que tenga lugar la segunda jornada, la patronal catalana recuerda la necesidad de una ley de huelga.

Foment del Treball reclama de nuevo el cumplimiento con el mandato constitucional para redactar una normativa que regule el derecho de huelga para los trabajadores y las garantías para que los usuarios puedan disponer de los servicios esenciales en la comunidad.

Las negociaciones entre la plantilla del Metro de Barcelona y el ayuntamiento de la ciudad no han cerrado a un acuerdo sobre la revisión los salarios, lo que ha llevado a la realización de la primera huelga y al colapso de la ciudad durante la jornada del lunes.

Irritación entre los organizadores

Las conversaciones de última hora --en la madrugada del martes-- tampoco han podido evitar el paro del miércoles. Todo ello ha provocado una enorme irritación entre los organizadores del salón. Hasta el punto que el presidente de GSMA, la empresa organizadora, John Hoffman, no asistió a la ceremonia de inauguración oficial. Y también entre los empresarios que consideran que un percance así lesiona sus intereses y la proyección del país en el exterior.

La organización empresarial catalán lamenta que después de 37 años ningún Gobierno haya promovido la ley de huelga y que, por lo tanto, el país se regule en esta importante materia por una norma de 1977, preconstitucional, y que tiene la mayor parte de sus disposiciones derogadas por el Tribunal Constitucional.

De hecho, la Constitución emplaza a una ley específica que “establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de servicios esenciales en la comunidad”.

Regulación y garantías

En opinión de la gran patronal catalana, la ley debería exigir “determinadas mayorías por parte de los representantes sindicales para proceder a la convocatoria de una huelga”.

Además, tendrían que delimitarse las responsabilidades que se puedan derivar. “El derecho de huelga, dice Foment, no puede amparar conductas que originan daños o que se desenvuelven sin ajustarse a las previsiones legales y que derivan en abuso de derecho”.