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Joaquim Gay de Montellà, presidente de Foment del Treball, en una imagen de archivo.

Foment del Treball toca la cara a Pimec: “Es absurdo pensar que la gran empresa es enemiga de la pequeña”

La gran patronal catalana recuerda que uno de los objetivos económicos de España es conseguir un gran entrono colaborativo para que las compañías ganen dimensión

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¿Los intereses de las grandes empresas distan tanto de los de las pymes que se requiere una segregación patronal? “No, y no tengo ninguna duda de ello”.

Así de taxativo se mostró el presidente de la gran patronal catalana, Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, en un encuentro con la prensa previo a la asamblea general de la institución. El patrono respondió con estas palabras al portazo de su homólogo en Pimec, Josep González, a intentar una nueva fusión de las organizaciones por no defender los mismos intereses.

Fue a más al asegurar que es “absurdo pensar que la gran empresa es enemiga de la pequeña”. Ante la asamblea, cuestionó que se planteara que “el tejido empresarial de pymes de Cataluña pueda vivir de espaldas a las empresas más grandes que son --en muchos casos-- proveedores y clientes”. “Nosotros no lo pensamos, pero es que en Europa tampoco”, añadió.

Problemas de personalismos

Las puertas de Foment del Treball siguen abiertas a Pimec, igual que la guerra patronal en Cataluña sigue su curso. Y si Pimec intentó desvincular la tensión entre organizaciones con los liderazgos patronales, Foment remarca entre líneas que éste es uno de los problemas para conseguir la integración en una sola organización.

Gay de Montellà presume de la limitación de mandatos vigente en la organización. Defendió que liderar una patronal es “un sacrificio y contribución personal a favor de las empresas, por lo que no tiene sentido que se mantenga durante 20 años”. Apuntó que cuando eso ocurre, los intereses perseguidos pueden ser otros. Un dardo directo a González, cuyo mandato llega a los 18 años.

Cambio del modelo de subvenciones

La gran patronal incluso apostó por cambiar el modelo de subvenciones de la Generalitat. Foment del Treball es más partidario de facturar por las horas de trabajo de su personal, casi como un servicio de outsourcing, que con “una cifra cerrada, eso no nos gusta demasiado”.

La participación institucional supone entre el 10 y el 15% de la facturación de la gran patronal, otro 40% - 45% viene de las cuotas de los socios y el resto del alquiler de espacios en su sede central, un edificio noble situada en Vía Laietana de Barcelona, y otras aportaciones.

Ganar dimensión

Por otro lado, recordó que uno de los objetivos vigentes en España es que las pymes ganen dimensión. El Gobierno central reivindicó esta fórmula en plena recesión como forma de ganar competitividad y obtener facilidades para exportar y sortear crisis locales, un propósito vigente.

La patronal apuesta abiertamente por conseguir que el comercio exterior represente el 40% del PIB en los próximos 35 años y pide medidas para favorecerlo.

Entorno colaborativo

Ante este reto, la dispersión patronal en Cataluña no es buena. “Se debe crear y generar un entorno colaborativo para dar respuesta a la necesidad de las pymes para crecer superando los obstáculos fiscales y de financiación que les ahogan”, declaró Gay de Montellà.

“Cataluña no es tan grande como pensamos para decir que unos vamos por un lado y los otros por otro”, había sentenciado.