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Una florista protegida con mascarilla prepara las rosas por Sant Jordi / EUROPA PRESS

Los floristas maniobran para salvar Sant Jordi tras la ‘cancelación’ del Govern

Las palabras de Budó, que dio por hecha la suspensión del evento, provocan una cascada de anulaciones en el pedido de rosas

4 min

Las nuevas restricciones en Barcelona para contener el avance del coronavirus han puesto al borde del precipicio a las floristerías, que tenían todo listo para el Sant Jordi de verano del próximo 23 de julio. Primero por la suspensión de los puestos del paseo de Gràcia y, segundo, por las palabras de la portavoz del Govern, Meritxell Budó, que en la rueda de prensa del viernes dio por hecho la cancelación total del evento, dando lugar a una cascada de anulaciones de pedidos.

“Ante las medidas que hemos tenido que tomar, ante la petición de que no haya encuentros de más de 10 personas, con mucha probabilidad no se podrá celebrar este Sant Jordi”, afirmó Budó sobre el evento convocado para el 23 de julio, tras la suspensión a causa de la pandemia de la tradicional festividad catalana de la rosa y el libro el pasado 23 de abril.

Apenas un par de horas después del anuncio hecho ayer por la consellera, la Cámara del Libro y el Gremio de Floristas de Cataluña emitieron un comunicado conjunto en el que se detallaba la cancelación de las paradas del paseo de Gràcia, pero la vigencia de la diada en floristerías y librerías. Sin embargo, pese al esfuerzo por rectificar sus palabras, lamentan que la imagen de suspensión pueda provocar una caída de las ventas.

"Perjuicio tremendo"

“Ha habido confusión, porque se ha dicho que se suspendía y se ha generado el pánico en un sector tan tocado como el nuestro”, explicaba a este medio el presidente del Gremio de Floristas de Cataluña, Joan Guillén, horas después del anuncio del Govern. “Tendremos una caída en picado de las ventas si no reconducimos la situación”, añadió.

Aunque Guillén considera que el discurso de Budó no tuvo “mala intención”, insta a las administraciones a “que sean muy claras en sus palabras”, porque “el perjuicio es tremendo”. “Pedimos a todo el mundo que acuda a las floristerías de sus barrios a comprar una rosa roja o blanca --en homenaje a los afectados por la pandemia--. Las floristerías siguen en pie”.

"Ya no hay vuelta atrás"

Para el próximo 23 de julio se enviarán a Cataluña 1,5 millones de rosas, una cantidad por debajo de las 7,5 millones que se vendieron en el Sant Jordi de 2019, aunque muy superior a las 300.000 del pasado abril. Así el sector detalla que “ya no hay vuelta atrás” y la única opción es “reconducir el lío que se ha generado”.

“Era un día para darnos ánimo. No estamos haciendo bodas ni decoraciones de eventos y hemos perdido toda la temporada de primavera”, lamenta Guillén, que anima a que el próximo 23 de julio se compren rosas y “si alguien tiene miedo de salir, que llame a su floristería y se le enviará a casa”.

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