Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El modelo concesional, puesto en entredicho, preocupa a los empresarios / EP

El fin de los peajes pone en peligro el teletac

El fin de las concesiones supondrá una caída de demanda en las autopistas afectadas, pero la viabilidad del telepeaje a largo plazo dependerá del nuevo modelo de tarificación

6 min

El fin de varias grandes concesiones en las autopistas de peaje catalanas supone una nueva amenaza para la rentabilidad del teletac, el sistema de telepeaje implantada en todas las vías rápidas de la Península Ibérica y que en España recibe el nombre de Via-T. Por ahora, estos sistemas deberán afrontar una caída de usuarios en las zonas afectadas, pero el impacto de este cambio en la viabilidad del modelo a largo plazo está todavía por definir.

“Las entidades que gestionan los teletac deberán decidir si les sale a cuenta mantenerlos con la caída de demanda de estos productos”, analiza Daniel Albalate, profesor de Economía de la UB. Desde el punto de vista de los usuarios, “acabará siendo una decisión de cada hogar” que “dependerá mucho de las necesidades de movilidad de cada persona”, apunta Albalate, que recuerda que “hay autopistas que seguirán teniendo peajes todavía”.

La incógnita del sistema de pago

Este será el resultado a corto plazo: parte de los conductores que usaban teletac para pasar cada día por un peaje de camino al trabajo se darán de baja una vez la vía rápida quede liberada. Pero en su decisión intervendrá el uso que hagan del resto de la red, ya que continuarán existiendo barreras en otros puntos.

A largo plazo, la continuidad del sistema Via-T dependerá más bien de la tarificación de carreteras que acabe adoptando el Govern y el Gobierno. En ambos casos, las autopistas liberalizadas pasarán a ser por ahora de gestión pública y se financiarán con presupuestos, pero ¿cuál será el modelo por el que acabarán optando?

El modelo de la viñeta, aparcado

Según Albalate, “a medio plazo, se abre la discusión sobre el modelo futuro, que ha cambiado un poco desde este julio”. El profesor se remite al compromiso del Gobierno con la UE de homogeneizar en toda España el sistema de financiación de infraestructuras, algo que se puede hacer por la vía de la gratuidad o la de extender los peajes a todos los territorios.

Esta última es, según el economista, la que cobra más fuerza y por la que “la apuesta del Govern por la viñeta pierde todo el sentido”. La viñeta es un modelo de tarifa plana que suele ser rentable para las Administraciones que lo implantan y que tiene una lógica incluso europea, pero en estos momentos el planteamiento del Ejecutivo central apunta más bien hacia el pago por uso.

Quién paga las externalidades

Sin embargo, Albalate señala que hay incertidumbre. “Habrá una nueva ley y puede pasar cualquier cosa”, indica. Augura que la implantación definitiva de un sistema generalizado de peajes “dependerá del grado de compromiso” del Gobierno, ya que “habrá muchas fuentes de oposición” a estos planes, que incluyen a los transportistas y agentes logísticos, los territorios acostumbrados a no pagar y comunidades como Cataluña o Valencia que habrán estado dos o tres años sin peajes en el momento de una posible homogeneización.

A la hora de decantarse por uno u otro modelo, el experto aconseja tener en mente otro factor, el de la contaminación. “Desde el punto de vista de la sostenibilidad, tiene consecuencias, porque estamos abaratando la movilidad privada en comparación con el transporte público”, señala. Por ello, concluye que “el hecho de no pagar hace que no tengamos en cuenta los costes externos de salud, medio ambiente, infraestructuras... que generamos cada vez que cogemos el coche y hace que se utilice en exceso la carretera”.

Lector de matrículas

Miquel Martí, consejero delegado de Tech Barcelona, añade un componente tecnológico a la ecuación del futuro del sistema de telepeaje, que empieza a tener nuevos usos fuera de las autopistas, como el pago en los parkings de Saba. "Al parking puedes entrar con teletac, pero hay un dispositivo que controla tu matrícula", explica Martí, lo que le lleva a pronosticar una sustitución progresiva del teletac con otras tecnologías innovadoras.

"Iremos hacia modelos de reconocimiento de matrícula y del coche a través de la visión artificial", vaticina el responsable de Tech Barcelona, que cree que estas soluciones se integrarán con otras, como la vinculación digital a la tarjeta de crédito, el big data o la nube. Por ello, lanza una predicción nada esperanzadora para el telepeaje, aunque no deja de ser una evolución del mismo: "Cada vez verás más elementos de reconocimiento desde fuera del coche sin necesidad de tener dispositivos dentro del coche".