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La sede de Caixabank en Madrid / EUROPA PRESS

La filial portuguesa de Caixabank gana el 33% menos

BPI justifica la caída del beneficio por la ausencia de impactos positivos no recurrentes y destaca el aumento del negocio en el país luso

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El Banco Portugués do Investimento (BPI), bajo el control de Caixabank, cerró 2019 con un beneficio de 328 millones de euros, un descenso del 33% con respecto al año anterior, cuando ganó 490 millones. La entidad ha justificado la caída por la ausencia de impactos positivos no recurrentes, que sí se dieron en 2018.

En los resultados comunicados este lunes a la Comisión del Mercado de Valores de Portugal (CMVM), BPI destaca la falta de impactos positivos que se dieron en 2018, cuando ganó 48 veces más en un solo ejercicio. No obstante, en lo que respecta a la actividad en el país luso, el beneficio aumentó hasta los 231,3 millones, el 6% más.

Aumento de los ingresos

Los ingresos del banco también crecieron el 1,2% más, hasta los 717,8 millones, mientras que el marco financiero --intereses cobrados menos los pagados en los depósitos-- se incrementó el 3,2%, hasta 436,3 millones.

Los ingresos por comisiones líquidas bajaron 20 millones, hasta situarse en 257,9 millones, y los costes de estructura, excluyendo los extraordinarios, registraron un aumento de 13 millones de euros, el 2,7%.

Menos crédito riesgo

En cuanto a la solvencia del banco, el "Common Equity Tier 1" se situó en el 13,4%, por debajo del 13,8 % del año pasado, y la proporción de crédito en riesgo sobre el total concedido del banco se redujo hasta el 2,5% (3,5% en 2018).

Caixabank entró a controlar BPI en febrero de 2017 mediante una opa con la que se quedó el 84,5% del capital. Fue en diciembre de 2018, tras varias operaciones, cuando la entidad catalana se hizo con el 100% del banco.