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El festival Cruïlla fue uno de los actos multitudinarios que generó más de 2.000 contagios de Covid en Cataluña / EP

El fiasco de los festivales deja el verano sin ocio nocturno

El sector cultural y la noche catalana temen trabas de la Consejería de Salud y un cierre más largo por los miles de contagios en el Cruïlla, el Canet Rock y el Vida

5 min

El fiasco de los festivales musicales de Cataluña liquidará el ocio nocturno para lo que resta de verano. El sector cultural y el ocio nocturno catalán temen trabas y un cierre aún más largo por los más de 2.000 contagios que hubo en el Cruïlla, el Canet Rock y el Vida, dato que ayer confirmó la Consejería catalana de Salud. 

Fuentes del sector de la noche apuntan a que el pinchazo de los tres certámenes de música "dificultará la vuelta al trabajo" para el resto de citas culturales. Estas reuniones más o menos masivas llevan meses sin celebrarse y, como el resto, con su personal en ERTE. Ahora, temen que el Procicat ponga más obstáculos para celebrar reuniones multitudinarias. Otras voces del sector cultural se muestran "perplejas" de que la Consejería de Salud "autorizara unos festivales" cuya celebración "no estaba justificada" con el momento epidemiológico. 

Fecalon: "Fue prematuro autorizarlos"

Más comedido, el secretario general de Fecalon, Fernando Martínez, ha valorado que "fue prematuro autorizar" dichos festivales, aunque invita a "cotejar los datos de contagios" con el total de población que asistió a los tres eventos. Sea como fuere, desde la organización empresarial hacen hincapié en que el Departamento de Josep Maria Argimon (JxCat) "dio el visto bueno a tres reuniones masivas cuando el ocio nocturno estaba cerrado". 

Desde Fecalon subrayan también que el propio conseller de Salud, Argimon, "pidió disculpas" por cómo se desarrollaron estas citas musicales. "Cabe recordar que se reunieron miles de personas cuando discotecas y salas de fiesta estaban aún cerradas, pero es que además se autorizaron fiestas mayores y otros saraos veraniegos". La entidad alerta de que "se culpó de los brotes en las discotecas, que era el 1,6% del total, cuando aún no hay datos de los botellones". 

Fecasarm: "Falta de protocolo de Salud"

Por su parte, la patronal Fecasarm "no comparte la búsqueda de un responsable, porque los responsables son la Consejería de Salud, no las actividades". Joaquim Boadas, secretario general de la entidad empresarial, enfatiza que los contagios del Cruïlla, Canet Rock y Vida "evidencian que el Departamento no tiene un protocolo de apertura". 

La organización patronal hace hincapié en que "no se trata de buscar un cabeza de turco, sino de planificar y tener una actitud proactiva". Ello es lo que no tendría, en estos momentos, el equipo de Josep Maria Argimon, según Fecasarm. "Y eso que les advertimos de que las pruebas de acceso a los locales eran contraproducentes". La parte empresarial recalca que sus asociados "llevan 16 meses y medio sin facturar" y, pese a ello, se autorizan festivales de gran formato. La entidad que dirige Boadas tiene su propia receta: "Tests previos, tecnología de desinfección de aire y superficie y registro QR de asistentes". 

¿Y los científicos que los avalaron?

Desde el sector cultural se preguntan también, además de por la responsabilidad del Departamento de Salud, por la de los científicos que avalaron la celebración de estos festivales que han provocado al menos dos millares de contagios. Cabe recordar que el virólogo independentista cercano a JxCat Oriol Mitjà se vinculó al Cruïlla por medio de un estudio sobre el impacto del Covid-19 en el festival. El prócer del científico, Bonaventura Clotet, también próximo a los neoconvergentes, dio luz verde al festival en el programa FAQs de TV3 del 27 de junio. 

Tras ello, la Fundación de Lluita contra la Sida, que el propio Clotet fundó y preside, colaboró con el Canet Rock, un festival que operó como "prueba piloto" supervisada por su propia entidad. Cabe recordar que el celebrado investigador y la directora de este festival, Gemma Recoder, son habituales de la paellas de verano que se celebran tradicionalmente en la casa de estío de Pilar Rahola, tertuliana y polemista también cercana al partido de Carles Puigdemont, el expresidente de la Generalitat.