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La Casa Blanca, residencia del presidente de EEUU, en Washington / EP

Ferrovial y ACS competirán por un megacontrato de autopistas en EEUU por 2.000 millones

Ambas empresas lideran dos de los consorcios que participarán en la licitación de un contrato público-privado para la mejora del tráfico en los alrededores de Washington

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El sector de infraestructuras de EEUU vuelve a brindar una oportunidad de negocio a las compañías españolas, con uno de los contratos más ambiciosos de los que se han licitado en el país en los últimos tiempos. Ferrovial y ACS han estructurado sendos consorcios para participar en el plan diseñado por el Gobierno del Estado de Maryland para mejorar el tráfico de las autopistas que circunvalan la ciudad de Washington, la capital federal. En concreto, ambos grupos pujarán por la primera fase del proyecto, que comprende la construcción, mantenimiento y operación de varios tramos de carreteras, por un valor que supera los 2.000 millones de euros.

Aquel consorcio que se haga con el contrato deberá diseñar y construir diferentes tramos de las autopistas I-495 e I-270 y sus conexiones entre ellas, incluido un nuevo Puente de la Legión Americana, paso fronterizo entre los Estados de Maryland y Virginia, que son los que rodean a Washington. Una vez construidos los nuevos tramos, el ganador también tendrá que proceder a su mantenimiento y a su operación durante un plazo de 50 años.

Bien posicionadas en EEUU

Un total de cuatro consorcios han presentado solicitudes para participar en el proceso de selección de las mejores ofertas, que tendrá lugar en el verano. Ferrovial, que ya gestiona más de media docena de autopistas en el país, acude a esta licitación a través de su filial de infraestructuras Cintra, en unión de Meridiam, un tradicional aliado del grupo español, y John Laing. La empresa controlada por la familia Del Pino quiere elevar el peso de EEUU en su cifra de negocios, en la que Reino Unido y España ocupan actualmente las posiciones más privilegiadas.

Norteamérica también es una prioridad para ACS, que cuenta para la ocasión con la participación de la filial estadounidense de su constructora Dragados y varios grupos locales de ingeniería encargados de diseñar su propuesta.

Descongestión del tráfico

Se trata de uno de los planes de infraestructuras más complicados y discutidos del país, por lo que ha sufrido múltiples modificaciones. De hecho, la propuesta inicial defendida por Larry Hogan, gobernador del estado de Maryland y alma mater del proyecto, era incluso más ambicioso. Sin embargo, las protestas y reclamaciones de colectivos vecinales afectados por el plan ha hecho que se vea modificado de forma sustancial.

El objetivo es descongestionar la que es considerada como la segunda zona de todo el país con mayor afluencia de tráfico y cuyas proyecciones amenazan con convertirla para los próximos años en un auténtico infierno. De hecho, las estimaciones defendidas por Hogan para justificar llevar a cabo la licitación apuntan a que el tiempo que los automovilistas tendrán que emplear en recorrer la zona se incrementará un 74% en las dos siguientes décadas si no se toman medidas al respecto.

Transurban, rival a batir

Los dos grupos españoles tendrán como rival a batir el consorcio liderado por la australiana Transurban, considerado como gran favorito porque la compañía oceánica conoce a la perfección el terreno. No en vano, ya ha trabajado en los accesos de la autopista I-495 en el estado de Virginia hasta el actual Puente de la Legión Americana, que lo conecta con Maryland.

También competirán con un cuarto consorcio, que encabeza la italiana Itinera.