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Carlos Slim, accionista mayoritario de FCC / EP

FCC, Sacyr, Acciona y Copasa pujan por otro tramo del Tren Maya por 400 millones

La compañía controlada por Carlos Slim ya se hizo con uno de los dos contratos del megaproyecto mexicano adjudicados hasta ahora

6 min

El gran proyecto de infraestructuras del Tren Maya, en México, vuelve a ofrecer una oportunidad a las constructoras españolas de hacerse con uno de los lotes en los que el Gobierno local ha dividido la licitación. En este caso, cuatro compañías del sector lideran sendas ofertas para conseguir el tercer tramo de la línea. Una de ellas, FCC, aspira a repetir, puesto que ya se adjudicó el segundo tramo de la línea. El resto de las empresas españolas que aspiran al tercer contrato son Sacyr, Acciona y Copasa, a las que habría que añadir a Azvi y Comsa, que acuden como socios minoritarios en consorcios locales.

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), dependiente del Gobierno de México, ya ha recibido las propuestas, tanto la técnica como la económica, y procederá a evaluarlas de forma rápida, ya que está previsto que el ganador se anuncie a finales de la próxima semana.

Un trazado de 172 kilometros

En el plano económico, la oferta más ajustada entre los consorcios liderados por grupos españoles ha sido la del encabezado por Sacyr, que presenta un montante económico de cerca de 400 millones de eurosal cambio. La compañía que preside Manuel Manrique acude a la licitación a través de su filial mexicana y en alianza con varias empresas locales.

Por su parte, la propuesta con un mayor montante económico de las 16 que ha recibido Fonatur en este proceso también corresponde a un consorcio liderado por un grupo español, en concreto por Acciona, que propone un precio de unos 655 millones de euros al cambio para la construcción del tramo, que unirá las localidades de Calkiní, en el estado de Campeche, e Izamal, en el estado de Yucatán, con un trazado de 172 kilómetros.

Slim aspira a repetir

También entre las más cuantiosas desde el punto de vista económico se encuentra la de FCC, con cerca de 485 millones de euros al cambio. De hecho, supone la quinta propuesta más cara de las que están encima de la mesa del Gobierno mexicano para la adjudicación del contrato.

La compañía participada de forma mayoritaria por el magnate mexicano Carlos Slim, la mayor fortuna de Latinoamérica y una de las mayores del mundo, ya se aseguró uno de los tramos de la infraestructura, concretamente el segundo, adjudicado hace escasas fechas. El primero fue a parar a un consorcio encabezado por la portuguesa Mota-Engil.

La competencia china

Por último, Copasa acude al proceso con una propuesta económica de algo más de 460 millones de euros, también junto a varias compañías mexicanas que integran su consorcio.

Pese a la dura competencia de las empresas chinas, cuyos reducidos costes les permiten ajustar de forma notable sus ofertas, en este caso la propuesta económica más reducida la ha realizado el grupo mexicano Caabsa, controlado por la familia Amodio.

Negociaciones con OHL

Estos inversores mexicanos son conocidos en España en los últimos tiempos porque negocian desde finales del pasado verano su entrada en el capital de OHL, a través de un acuerdo con el primer accionista de la empresa española, Grupo Villar Mir. El proceso se ha visto afectado por la crisis del coronavirus en una fase en la que ambas empresas estudiaban la posibilidad de una fusión de sus negocios de construcción.

La oferta económica de Caabsa, de cuyo consorcio forma parte Comsa, está valorada en algo menos de 370 millones de euros al cambio. No obstante, el hecho de ser la propuesta más barata no le asegura la obtención del contrato, puesto que la parte económica de la oferta tiene una ponderación del 50% en el proceso de adjudicación. El 50% restante se corresponde con la parte técnica, que está siendo evaluada por Fonatur.

Desafío al Covid-19

Sin ir más lejos, FCC se hizo con el contrato del segundo tramo pese a que no realizó la propuesta económica más ventajosa sino la tercera. Posteriormente, se impuso gracias a la puntuación obtenida en la parte técnica.

Las autoridades mexicanas han desafiado a la crisis sanitaria y económica generada por la pandemia del Covid-19 dado que el proyecto del Tren Maya acumulaba ya mucha demora en el tiempo y, además, fue concebido como una forma de estimular la generación de empleo en la zona sur del país. La construcción de la infraestructura generará cerca de 100.000 empleos que serán especialmente bienvenidos en un momento notablemente complicado como el actual.