Menú Buscar
El lobby renovado del hotel Fairmont Juan Carlos I, proyecto de que se ocupó Leds C4 / CG

El Fairmont Juan Carlos I prevé doblar su facturación en 2019 tras su renovación

El grupo ha invertido 37 millones de euros en la restauración de su único hotel en España, aunque estudia otras zonas, como Madrid, Marbella y Baleares

3 min

El hotel Fairmont Juan Carlos I prevé facturar 60 millones de euros en 2019, lo que supone doblar la cifra actual. Los cálculos de la cadena canadiense indican que este año obtendrán beneficios tras un 2015 sin ganancias. El grupo se hizo cargo de la gestión del cinco estrellas a principios de 2015 con el objetivo de realizar una renovación integral en la que se han invertido 37 millones de euros.

La restauración del lobby y las 432 habitaciones del hotel de lujo pretende mejorar la oferta, hecho que permitirá llegar a doblar los precios por habitación, según el director, Franck Sibille. Esto llega tras la compra del grupo por parte de Accor​, que adquirió en julio Fairmont, Raffles y Swissôtel.

Expansión en España

La marca cuenta de momento con solo este hotel en toda España, pero buscan expandirse, aunque Barcelona queda descartada para albergar otro Fairmont. Sibille asegura que el grupo estudia Madrid, Andalucía –en concreto, la zona de Marbella– y Baleares como opciones para aumentar la presencia de Fairmont y Raffle en el país, propiedades del príncipe saudí Turki Ben Naser.      

Una de las habitaciones renovadas del hotel Fairmont Juan Carlos I / CG

Una de las habitaciones renovadas del hotel Fairmont Juan Carlos I / CG

Las obras de rehabilitación del Juan Carlos I están ahora a medias. La mitad de las habitaciones ya se han renovado, así como la entrada principal, más luminosa que antes. “Había quedado anticuado desde que se construyó en 1992 para las Olimpiadas”, explica Sibille.

Con ella quieren diferenciarse de la “poca oferta de lujo” de la capital catalana, en plena polémica por la saturación turística que sufre, problema que ya se sitúa entre los que más preocupación crea a los ciudadanos. El director del hotel Fairmont prefiere no entrar en la controversia, aunque asegura que todavía hay margen antes de que se convierta en la “nueva Venecia”, dónde los locales empiezan a abandonar la ciudad a causa de la presión de los precios provocados por el turismo masivo.