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Un pasillo de un supermercado / EFE

Los expertos debaten sobre el etiquetado más adecuado para promover hábitos saludables

Las asociaciones de consumidores defienden un sistema que permita evaluar los alimentos por cantidades determinadas (100 g) y no por porciones recomendadas

7 min

El debate sobre la implementación de un etiquetado nutricional complementario que sea fácil de entender y ayude a los consumidores a comer de manera más saludable está a la orden del día en Europa.

Con diversos modelos en discusión y algunos países que ya han comenzado a adoptar unos nuevos etiquetajes front of pack (FOP, según sus siglas en inglés), varias de las principales asociaciones de consumidores han expresado su preocupación sobre algunas de las propuestas que los gobiernos estudian implementar. Una de las principales inquietudes de estas entidades pasa por disponer de un sistema FOP que permita evaluar los alimentos por cantidades determinadas (100 g) y no por porciones recomendadas.

Dos modelos propuestos

Este fue el tema más debatido en el XII Congreso de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), celebrado el pasado sábado en Madrid.

Las propuestas debatidas fueron la iniciativa Envolved Nutrition labelling (ENL), impulsada por cinco grandes multinacionales de la alimentación y, por otro, el etiquetado interpretativo llamado Nutriscore, ya elegido por países como Francia y Bélgica.

Composición nutricional por cada 100 gramos

Este último se basa en la atribución de puntos en función de la composición nutricional por cada 100 gramos del producto o por 100 mililitros de bebida. A partir de los elementos considerados desfavorables desde el punto de vista nutricional y de los favorables, un algoritmo da como resultado los datos que se reflejan en la parte frontal de los alimentos con un código de letras y colores. 

El creador de este sistema es Serge Hercberg, director del Departamento de Investigación Nutricional de la Universidad de París. Hercberg destaca que Nutriscore es "simple y muy intuitivo", con una fuerte base científica y cuya eficacia ha sido avalada por numerosos test realizados internacionalmente. "Nutriscore cuenta con el apoyo de la OMS y mejora la calidad nutricional de la cesta de la compra", ha incidido.

Implementado por Eroski

En España, hay diversas iniciativas para implementar este modelo. El director de Salud y Sostenibilidad de Eroski, Alejandro Martínez, anunció el sábado en el congreso NutriMad que la cadena de distribución incorporará en los próximos meses el modelo NutriScore a todos sus productos de marca propia. Según Martínez, se trata de "una herramienta estupenda para tener información resumida y sintética y que permite la comparación entre productos".

Martínez destacó que los productos propios de Eroski tienen el denominado Semáforo Nutricional desde el año 2006, pero que una reciente encuesta a sus socios cliente determinó que éstos consideran el sistema NutriScore como "el más completo y comprensible". En consecuencia, Eroski unirá a su sistema tradicional este otro etiquetaje, un modelo que los consumidores consideran "más comprensible y útil".

Porciones aconsejadas de consumo

El modelo ENL es el etiquetado propuesto por un consorcio integrado por cinco grandes compañías: Coca-Cola, Mondelez, Nestlé, PepsiCo y Unilever. Este modelo propone ofrecer información nutricional de los productos sobre la base de porciones aconsejadas de consumo. El objetivo es instaurar un sistema de colores que muestre la información sobre contenido en grasas, azúcares y sal de sus productos, basándose en porciones recomendadas de consumo.

La Oficina Europea de los Consumidores (BEUC) y otras organizaciones de consumidores como la francesa UFC Que Choisir; la Federación Alemana de Organizaciones de Consumidores (VZBV), la española OCU o la británica Which, han denunciado el alto riesgo que supondría la implementación de este sistema, ya que deja en manos de los propios fabricantes la definición de las porciones estándar. Un sistema, denuncian estas organizaciones, que permite que una porción deliberadamente pequeña de un producto con altos contenidos en grasas, azúcares o sal pueda lucir una luz verde en el semáforo de información nutricional incluido en su etiqueta.

Desde la Oficina Europea de los Consumidores abogan por un sistema de etiquetado simplificado que no sea engañoso para los consumidores. También reclaman la implantación de un modelo cuya eficacia y claridad hayan sido analizadas y que sea respaldado por una amplia base de stakeholders, como es el caso de Nutriscore.

Porciones más pequeñas

Franccesco Tramontin, experto y representante de grandes compañías que apoyan el modelo Evolved Nutrition Labelling (ENL), aseguró este sábado que el sistema ENL se basa en actuales esquemas de referencia de la UE y permite a los consumidores información "precisa" sobre "la parte real que están consumiendo". En ese sentido, considera que este modelo estimula a la industria a reformular porciones más pequeñas.

Además, según su perspectiva, su etiquetado tiene la capacidad de "aumentar en un 18% el porcentaje de consumidores que toman una decisión saludable a la hora de elegir un producto, lo que lleva a una reducción del 4% de la ingesta calórica". 

Una opinión muy diferente a la de la OCU, que ha mostrado su oposición a la posibilidad de implantar ENL en el mercado español. Según publicaba recientemente el portal EU Food Policy, una portavoz de la organización española explicó: “Nuestra posición es que el etiquetado frontal FOP tiene que estar definido por 100g del producto y no por porciones, sobre todo porque esas porciones no han sido establecidas por un comité científico e independiente”.