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Una tienda de Etxart&Panno en Barcelona / MAPS

Etxart&Panno se prepara para entrar en concurso

La compañía de ropa de fiesta arrastra una situación económica compleja desde 2018 y ha visto mermada su actividad por las restricciones contra el coronavirus

3 min

La firma catalana Etxart&Panno, dedicada a la moda de fiesta, encaja los últimos flecos de la presentación de un concurso de acreedores, según ha informado el portal Modaes.es. Las causas de esta decisión se encuentran, en primer lugar, en la crisis derivada de la pandemia de coronavirus, y en segundo lugar, en la firme decisión de sus fundadoras, Emi Panno y Omar Etchar, de terminar su andadura empresarial.

La compañía, que inició su trayectoria en 1998, dispone de una red formada por una decena de establecimientos solo en España. Todas las tiendas son de su propiedad menos tres: las de Lisboa, Lleida y Canarias. El comercio minorista supone un 60% de su volumen de negocio y el 40% es multimarca.

Sin bodas y sin fiestas

A finales de 2020 la compañía tenía en sus planes continuar su actividad, y estaba inmersa en un proceso para reimpulsar su imagen corporativa, a pesar de que en noviembre la firma había experimentado una caída de ventas del 60%. Lo cierto es que la pandemia ha afectado sobremanera a la actividad empresarial de gran parte de los negocios, que se han visto obligados a bajar las persianas.

En concreto, Etxart&Panno centra su especialización en moda de fiesta, que representa un 60% de sus ventas, un tipo de actividades, las fiestas, sobre las que las restricciones han impactado de lleno. En su andadura, la firma ha tenido un buen posicionamiento en otros países, por medio de tiendas propias, franquicias, y entornos de venta multimarca.

Descenso progresivo

El cierre del ejercicio de 2018 se saldó con una deuda a largo plazo de 667.703 euros y 1,35 millones de endeudamiento a corto plazo. De la misma forma, ese año obtuvo 3,76 millones de ingresos, frente a los cinco del periodo precedente, una tendencia progresiva que ponía en riesgo su actividad, pero finalmente continuaron.

Sin embargo, las restricciones derivadas de la pandemia han podido más. Con la supresión de las fiestas, bodas y buena parte de los entornos en que una persona puede ponerse un vestido o un atuendo más elegante, la firma ha perdido muchas ventas. La ralentización de la actividad ha forzado a que la compañía mantenga la vigencia del ERTE por fuerza mayor que activó en marzo. A finales de 2020, tenía 35 empleados.