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Un usuario haciendo uso del teletrabajo desde casa / FREEPIK

¿Están las empresas españolas preparadas para el teletrabajo en tiempos de coronavirus?

Los expertos subrayan los retos, tanto a nivel cultural como normativo, que todavía existen en el mercado laboral

7 min

El Libro Blanco del Teletrabajo publicado en 2019 ofrece algunas cifras sobre esta modalidad laboral. Según el estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Eurofound realizado en 2017, sólo el 6,7% de los empleados en España ejercía el teletrabajo, un dato muy por debajo de la media de la Unión Europea, que ascendía hasta el 17%. Aunque los porcentajes van mejorando, con el tiempo, las empresas españolas se están quedando rezagadas en ese sentido.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) aumentaba el porcentaje hasta el 7,5% en 2018, mientras Eurostat asegura que los trabajadores españoles que habitualmente trabajan en casa supera, por poco, el 4%. Con todo, queda patente que esta opción todavía está poco implantada en nuestro país. “Las empresas españolas no están preparadas para el teletrabajo a día de hoy. En nuestro país el presentismo laboral es todavía una virtud y parte de la cultura corporativa con jornadas maratonianas no siempre son acordes a una mayor productividad”, detalla Víctor Canalda, abogado y profesor de derecho laboral de la Universitat Oberta de Cataluña (UOC), a Crónica Global.

Ventajas del teletrabajo

Sin embargo, con el aumento de casos positivos por coronavirus en España, ciertas firmas han aplicado el teletrabajo como medida cautelar para evitar la propagación del virus. Pero, como explican algunos expertos, las empresas no pueden adoptar de la noche a la mañana esta modalidad. Por ello, lo están haciendo aquellas que ya incluyen este método como parte de su política interna o han recurrido a esta vía con anterioridad para ofrecer mayor flexibilidad a sus trabajadores o impulsar la conciliación familiar.

“No todas las compañías pueden aplicar el teletrabajo por su propia idiosincrasia y requiere de un esfuerzo para que tenga un buen resultado. Pero la verdad es que el rendimiento es mayor y no existe abstención laboral. Tiene sus ventajas como, por ejemplo, mejorar la conciliación familiar, ahorrar costes, una mayor productividad y menor rotación de los empleados”, matiza José Ramón Padrón, responsable en España de la plataforma de alojamiento web SiteGround.

El Covid- 19

La consultora Ernst & Young (EY) ha puesto en marcha el smart working en toda su oficina de Madrid tras identificar un caso positivo de Covid-19 en la sede. No obstante, la compañía lleva más de dos años implementando políticas de teletrabajo para un máximo del 50% de la jornada laboral semanal. Lo que cambia ahora es que “la prioridad es la seguridad y la salud de los empleados”. “El teletrabajo se está aplicando de una manera más obligatoria a los empleados de Madrid que son unos 3.100”, explica José Luis Risco, director de Recursos Humanos de EY.

De la misma manera, Vodafone ofrece estos días a los empleados, que tengan funciones que lo permitan, optar por el smart working para que puedan trabajar con normalidad desde sus casas. Pero Vodafone ya implementó el teletrabajo en 2016. “En la actualidad, un 55% de nuestros empleados lo utilizan de forma habitual. Todos tienen a su disposición dispositivos que les permiten trabajar desde cualquier lugar. El viernes pasado, por ejemplo, llegaron a conectarse desde sus hogares al mismo tiempo más de 2.500 empleados de Vodafone Plaza, en Madrid, sin experimentar incidencias técnicas y realizando su trabajo con total normalidad como si estuvieran en la oficina”, detallan fuentes próximas a la operadora.

Suspensión de clases

Telefónica es otra gigante que asegura estar preparada para situaciones excepcionales como ésta.

“Hemos decidido, mientras dure la situación, facilitar y potenciar el teletrabajo para todos los profesionales de Telefónica en España, poniendo especial énfasis en aquellos compañeros con hijos en edad escolar y colectivos de riesgo”, señala la multinacional tras la decisión de la Comunidad de Madrid de suspender, de forma cautelar, la actividad lectiva durante los próximos 15 días. 

Evaluar el trabajo en remoto y una normativa acorde

Pero ¿pueden todas las compañías subirse al tren del teletrabajo? “Las funciones más administrativas y tecnológicas pueden optar por este sistema, per todavía hay cierta resistencia a hacer estos cambios. La implementación es muy difícil de un día para otro porque hay que tener, también, la capacidad de evaluar o medir este tipo de trabajo”, añade el profesor Canalda. 

En ese sentido, Javier Blanco, director del Adecco Group Institute, insiste en que se requiere de cierto tiempo de adaptación, no sólo a nivel tecnológico con sistemas de trabajo distintos --Slack, Skype, Trello, Asana, etc--, sino también a la hora de elegir un sistema de medición para que la empresa siga siendo sostenible. “El teletrabajo no es coger el ordenador e irse a casa”, subraya.

Asimismo, Blanco insiste en la importancia de tener una normativa que favorezca esta flexibilidad laboral. “El registro y control horario sólo ofrece mayor rigidez y eso es todo lo contrario al trabajo en remoto”, remarca.

¿Es una medida efectiva ante el coronavirus?

Sobre si el smart working es la mejor medida en situaciones como la actual con el Covid-19, el abogado Canalda matiza que puede ser razonable, pero que para que fuese realmente efectiva “debería de realizarse de una forma masiva porque si la gente que trabaja desde casa después va al supermercado o sube a un autobús, tampoco soluciona demasiado el problema”, señala.

Pero, como dice Padrón, tener a mucha gente en un mismo espacio es un riesgo y el rendimiento puede ser el mismo trabajando desde casa. “Es una medida que, al final, intenta seguir las recomendaciones sanitarias”, concluye.