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Imagen de la construcción del nuevo puente de Cádiz, obra en la que participó Assignia, una filial del grupo Essentium.

Essentium se enfrenta a varias demandas por negocios fallidos en Turquía

Un juzgado de Madrid intenta que la constructora de Susana Monje, tesorera del Barça, cumpla un laudo de la justicia suiza

2 min

Lo que en 2009 nació como un entente cordiale financiero, ha acabado como el rosario de la aurora.

Essentium, el grupo constructor que dirige Susana Monje, la tesorera del Barça, y el grupo turco Akfel sellaron un acuerdo en aquel año. Por parte de los turcos --un conglomerado industrial del sector energético con unos ingresos anuales de 1.400 millones de euros--, el firmante fue su filial Turen. Ambas sociedades crearon una joint venture en Turquía para invertir 250 millones en diversos proyectos de energía hidroeléctrica en aquel país.

2011, empieza el divorcio

Pero la cosa se empezó a torcer en 2011. Essentium dejó de aportar el dinero acordado en el plan inversor conjunto.

Fuentes de Turen confirman que a partir de ese año tuvieron que hacer frente a las obligaciones de la joint venture con los bancos turcos, incluidas las de Essentium. Los bancos no son ajenos a la aparente falta de compromiso contractual de Essentium y también han alzado la voz de alarma contra la constructora que dirige Monje.

Desde el 2011 hasta el 2014, Essentium ha prometido a sus socios turcos en varias ocasiones que se pondrá al día de sus obligaciones para con la sociedad conjunta y también en relación a los bancos implicados en los proyectos hidráulicos. Pero, según Turen, las promesas quedan agua de borrajas.

Amparo judicial

Turen pide entonces el arbitraje de autoridades internacionales y desde la corte suiza se acepta el grueso de las reclamaciones y, ante la negativa de Essentium a pagar los establecido, Turen quiere hacer cumplir el laudo en España. Un juzgado de primera instancia de Madrid tiene abierta una causa al respecto.

Según explican desde Turen, la misma empresa admite que lo tiene difícil para reclamar lo impagado a Essentium porque buena parte de los activos de la sociedad, dice, ya han sido reclamados por otros acreedores y, además, la empresa no tiene la liquidez de antaño en sus cuentas bancarias.

Ante esta situación, Turen anuncia una nueva demanda contra Essentium en la que reclama más de 20 millones de euros.