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Susana Monje, presidenta de Essentium, y un grupo de trabajadores que protestaban por los impagos de las nóminas desde hacía más de un año / FOTOMONTAJE DE CG

Essentium: medio centenar de trabajadores piden al juez rescindir su contrato

Los impagos en la compañía de la vicepresidenta económica del Barça propician que los empleados empiecen a tirar la toalla y muevan ficha para percibir el paro

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La dirección del grupo Essentium, la empresa de la vicepresidenta económica del Barça, Susana Monje, se ha comprometido con su plantilla a ponerse casi al día con los impagos de nóminas, que se acumulan desde verano, en un plazo máximo de 15 días. Esta promesa resulta insuficiente para disuadir al medio centenar de trabajadores que han decidido acudir al juez para solicitar la rescisión del contrato. La mayoría de ellos, empleados de las oficinas centrales de la constructora Assignia, donde se concentran los problemas de tesorería de la compañía.

Los afectados indican que la presión es máxima y que sus economías familiares están al límite, por lo que han optado por una solución drástica, pero que les permitirá cobrar el subsidio de desempleo. Afirman que será una red de seguridad mientras buscan una nueva ocupación, ya que si optan por abandonar la compañía sin iniciar el proceso judicial no percibirán ningún tipo de retribución.

Intento de mediación

Los afectados presentaron la petición en el juzgado antes de que el grupo abonara, la semana pasada, la nómina pendiente de julio. El gesto tampoco les ha variado la decisión.

Antes de que la Justicia valore si ha lugar a la rescisión del contrato, deberán verse las caras con los representantes de la dirección de Essentium en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de Madrid. Las reuniones están programadas a partir del viernes de la próxima semana, 28 de octubre. Los mismos interlocutores advierten de que tienen pocas posibilidades de alcanzar un pacto con la constructora.

Manifestación en Puerta del Sol

Essentium está pendiente del pago de la venta de la planta fotovoltaica que enajenó en el marco del proceso de desinversión de activos. Fuentes cercanas a Noraction, el controller externo impuesto por la banca acreedora, indican que una vez que reciban los fondos se cubrirán los agujeros del grupo. Entre ellos, los impagos a los trabajadores.

Deben las nóminas de agosto, septiembre y casi la totalidad de la paga extraordinaria de junio que se prorrateó. Este miércoles, a las siete de la tarde, han convocado una manifestación en Puerta del Sol para hacer pública la situación.

Mientras, la dirección mantiene abierta la negociación con la banca acreedora para refinanciar la deuda que arrastra. El proceso está abierto desde verano.