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Un cajero automático en mitad de la nada

Los españoles prefieren pagar con tarjeta que acudir al cajero

Esta tendencia originada en 2016 deriva de la guerra de las comisiones que libraron los tres gigantes nacionales: el Santander, BBVA y Caixabank

4 min

Los cajeros automáticos tienden a desaparecer o, al menos, a quedar reducidos a una pequeña población en España.

Según los datos del Banco de España​ (BdE), durante el primer trimestre de 2017 los pagos con tarjeta en el país crecieron el triple que las retiradas de efectivo de cajeros. En concreto, los españoles gastaron con plástico 30.327 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 9,03%, en comparación con el mismo periodo de 2016.

En cambio, la retirada de efectivo, aunque también reportó un crecimiento interanual del 2,95%, sobrepasó ligeramente los 27.000 millones de euros. Desde el comparador financiero HelpMyCash.com apuntan que la clave para entender la confirmación de esta tendencia originada en 2016 deriva de la guerra de las comisiones en los cajeros que libraron los tres gigantes nacionales: el Santander, BBVA y Caixabank.

Menos cajeros, más terminales adaptados a pagos con tarjeta

Retirar dinero de los cajeros​ es más caro, pero también es más complicado. Desde 2008, el número de estos dispensadores automáticos se ha visto reducido en 12.332 unidades. El parque de cajeros en el primer trimestre de 2017 aglutinaba 49.958 unidades, lo que supone un descenso interanual del 1,89%.

Los comercios, conscientes de esta tendencia y beneficiados por la rebaja de tarifas del Gobierno, apuestan por incrementar el número de terminales compatibles para realizar pagos con tarjetas. En concreto, los puntos de venta adaptados a la compra con plástico se incrementaron un 6,43% hasta marzo, rozando los dos millones de terminales, lo que traducido en cifras reporta un crecimiento de más de 100.000 dispositivos respecto a 2008.

Como apuntábamos unas líneas más arriba, las grandes superficies se han visto beneficiadas por las considerables rebajas, impuestas por el Gobierno, respecto a la tasa media que las entidades cobran por el uso de las tarjetas. Estas han pasado, según datos del BdE, de situarse en el 1,59% en 2002 al 0,42% en marzo de 2017.

La emisión de tarjetas bate un récord de 2004

El ritmo de emisión de tarjetas prosigue su constante escalada y durante el primer trimestre del año se ha producido un aumento del 8,2% interanual, lo que supone el mayor crecimiento registrado desde hace 13 años.

Atendiendo al tipo de tarjeta, el plástico ha experimentado un incremento del 11,15%, mientras que las tarjetas de débito han crecido el 2,95%. Según estos datos del BdE, en España existen 74,51 millones de tarjetas.

Estas cifras reflejan una curva de crecimiento del pago con estos plásticos en detrimento del efectivo, que aglutina en las nuevas tecnologías, la digitalización de los instrumentos de pago y las comisiones de retirada sus peores enemigos. Sin embargo, tendremos que esperar a los acontecimientos resultantes de la unificación de redes de cajeros, puesto que es una incógnita si la fusión, ya aprobada, entre las tres grandes redes nacionales (Servired, Euro 6000 y 4B) tendrá o no alguna repercusión en el cobro de comisiones.