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Central de ciclo combinado de Amorebieta, que emplea gas natural como combustible / EP

España genera más electricidad con gas que con energía nuclear desde noviembre

La moderación de los precios de la materia prima evita que la luz se dispare aún más, pero un nuevo repunte situaría el coste del kilowatio/hora por las nubes

6 min

El volumen de generación eléctrica a partir de plantas de ciclos combinados, que utilizan gas natural como combustible, se ha disparado en los últimos meses a cotas inéditas. En pleno debate sobre el futuro de la energía nuclear y la taxonomía de la Unión Europea (UE), España produce mayor cantidad de electricidad a partir del gas que de la energía atómica desde el pasado noviembre.

Un desafío a la que ha sido, tradicionalmente, la principal fuente de generación eléctrica en España y que en el conjunto de 2021 fue desbancada aunque, en este caso, por la energía eólica, llamada desde hace tiempo a tomar ese testigo.

Pelea por ser el respaldo

Sin embargo, el debate no es tanto cuál será la fuente dominante sino cuál la de respaldo; una carrera que ha despertado numerosas dudas en los últimos tiempos en el contexto europeo debido a la espiral inflacionista de los precios de la electricidad como consecuencia de la notable subida tanto de las materias primas como de los derechos de emisión de gases contaminantes.

Mientras algunos países se replantean su estrategia antinuclear (Bélgica ha sido el último caso), España sigue adelante con su programa de cierre de centrales de este tipo, que se prevé realizar de forma progresiva entre 2028 y 2035.

Los ciclos se imponen

En este contexto, durante los últimos meses no sólo los parques eólicos han generado más electricidad que las plantas nucleares sino que los ciclos combinados también se han situado por delante.

Desde el pasado noviembre, el sistema peninsular ha generado 13.365 gigawatios/hora (GW/h) de electricidad a través de plantas que emplean el gas natural como combustible; mientras, las centrales nucleares han producido 10.827 GW/h.

Más de cuatro puntos de ventaja

Según los datos proporcionados por Red Eléctrica, en los últimos tres meses los ciclos combinados son responsables de un 22,2% de la electricidad generada en el sistema peninsular, frente al 18% que se debe a la nuclear.

En esta circunstancia influye el hecho de que en la recta final de 2021 se produjo la parada técnica de tres de los siete reactores nucleares que operan en España por recarga de combustible, una maniobra que habitualmente deja a las plantas unas cuatro semanas fuera de concurso.

Clave para el precio

No obstante, en la actualidad todas las centrales funcionan a pleno rendimiento, pese a lo cual los ciclos combinados han generado prácticamente el mismo volumen de electricidad en lo que va de 2022. Un total de 3.147 GW/h que supone un récord absoluto a estas alturas del año, cerca de un 80% por encima del registrado en el mismo periodo de 2021.

Precisamente, éste es uno de los factores determinantes para explicar los elevadísimos precios de la electricidad que se dieron en los últimos meses del pasado año, dado el peso que los ciclos tuvieron en el denominado pool eléctrico.

Más cara y más contaminante

En las últimas semanas, la moderación en los precios del gas ha hecho que el coste de la electricidad haya experimentado la misma tendencia, aunque siga en cotas históricamente altas. Sin embargo, cualquier nuevo movimiento al alza volverá a poner aun más contra las cuerdas a los consumidores, dado que el peso del gas en el mix eléctrico no deja de incrementarse.

Además de ser una energía notablemente más cara, la producida a partir de plantas de ciclo combinado supone la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, lo que repercute de forma negativa tanto en el precio (ya que el coste de los derechos de emisión se traslada al precio de la energía) como en los objetivos medioambientales de España en el conjunto de la UE.

Tensión por el clima prebélico

En las últimas horas, las tensiones han vuelto a los mercados energéticos a costa del clima prebélico que se vive en la frontera de Rusia con Ucrania. Una situación que, por el momento, mantiene fuera de servicio el nuevo gaseoducto Nord Stream 2, cuya propiedad y gestión corresponde al país presidido por Vladimir Putin y cuyo objetivo es ampliar el suministro a buena parte de Europa, con una notable dependencia energética.

Una hipotética ruptura de hostilidades podría disparar de nuevo los precios, aunque incluso en un escenario de calma el mercado de futuros no deja de descontar unos precios mayoristas de la electricidad notablemente por encima de los 150 euros por megawatio/hora durante el resto del año e incluso bien entrado el primer trimestre de 2023.