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Una de las pistas de esquí de Port del Comte, afectada por el temporal de nieve / PORT DEL COMTE

Las escasas nevadas amenazan la temporada alta de las estaciones de esquí catalanas

Las buenas temperaturas de fin de año y las lluvias provocan una caída en la calidad de la nieve para los amantes del deporte alpino

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Las estaciones de esquí de Cataluña temen que la falta de nieve, después del temporal Celia a principios de diciembre, disminuya el turismo e incluso les lleve a cerrar. La mayoría de equipamientos de este deporte alpino se encuentra entre el 40% y el 60% de su capacidad, con pistas cerradas por la escasez de nevadas tras el puente de la Purísima.

Una de las carreteras nevadas de los Pirineos que ha dejado este miércoles el temporal Celia en Cataluña / TRÀNSIT
Una de las carreteras nevadas de los Pirineos que dejó el temporal Celia en Cataluña a principios de diciembre / TRÀNSIT

Esquiadores del Pallars Sobirà explican a este medio que la “lluvia está derritiendo la nieve” y las altas temperaturas, poco frecuentes a finales de diciembre, hacen mella en la calidad de nieve para esquiar. La estaciones más mediterráneas del Solsonès, el Ripollès y la Cerdanya serán las primeras en sufrir las consecuencias si se mantiene la sequía. Aunque ya se empieza a notar en cotas más altas de la Alta Ribagorça y el Vall d’Aran.

Espectacular inicio de temporada

El temporada blanca se adelantó este año a la semana anterior al puente de la Purísima, a finales de noviembre y principios de diciembre. “Prevemos un buen arranque de temporada”, aseguró en su momento el director de la asociación catalana de estaciones de esquí, Joaquim Alsina. No obstante, este espectacular inicio del turismo navideño ha quedado opacado por la falta de nevadas en los Pirineos.

La estación de esquí de Boí-Taüll (Lleida), uno de los destinos más populares de estas fiestas / BOÍ TAÜLL
La estación de esquí de Boí-Taüll (Lleida), uno de los destinos más populares de estas fiestas / BOÍ TAÜLL

La asociación catalana de estaciones de esquí celebró el arranque nevado a principios de mes, aunque ahora esperan a después de Reyes para valorar y dar a conocer los datos finales de la primera parte de la temporada. Las estaciones a menor altura de los Pirineos son las que sufren las mayores consecuencias de la falta de nieve, pero se empieza a notar el descenso de calidad esquiable incluso en cotas más altas de Boí-Taüll, Baqueira-Beret, Espot Esquí o Port Ainé.

La particular lucha de Port del Comte

De las diez estaciones de esquí alpino de los Pirineos catalanes, siete son de capital público. FGC Turisme gestiona La Molina, Espot Esquí, Port Ainé, Vallter 2000, Vall de Núria y, más indirectamente, Boí-Taüll. Esto deja fuera de la ecuación de la Generalitat a Masella, Baqueira-Beret y Port del Comte. Esta última, con la falta de nieve y sin subvenciones constantes del Govern, se convierte en una superviviente del Prepirineo --en el Solsonès--, al ser la única instalación del subterritorio y la más al sur de la cordillera.

Pistas de la estación de esquí alpino de Port del Comte (Lleida) / PORT DEL COMTE
Pistas de la estación de esquí alpino de Port del Comte (Lleida) / PORT DEL COMTE

Propiedad de los empresarios Jaume Majoral y Francesc Moliné, que la compraron en el 2000 y formaron la sociedad Guimaru, dispone de una veintena escasa de pistas esquiables hasta fin de año, del total de 39 con las que cuenta. Port del Comte parece, a primera vista, que será la más afectada por esta falta de precipitación blanca, aunque las estaciones de la Generalitat (a excepción de Espot Esquí y Port Ainé en el Pallars Sobirà) siguen la misma senda. Los esquiadores más experimentados aseguran que “tiene que nevar en las próximas semanas” o la temporada quedará deslucida o liquidada tras un arranque apoteósico durante el puente de la Purísima.