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Un supermercado de Eroski / EP

Eroski acelera en la venta de los supermercados de Caprabo

La compañía espera ofertas en los próximos meses para deshacerse de la cadena que compró en 2012

3 min

Eroski da otro empujón para deshacerse de Caprabo. La empresa continúa con su proceso de desinversiones y, para ello, espera que en las próximas semanas reciba importantes ofertas para eliminar de su cartera la cadena de supermercados.

Según informa Expansión, Eroski prevé una serie de ofertas vinculantes para la venta de Caprabo una vez que varios fondos de inversión y la empresa de distribución de Bon Preu hayan puesto interés real en la red de supermercados. 

Búsqueda de socios

A pesar de que Eroski ha negado varias veces que Caprabo (que arrastra una importante deuda) esté en venta, según han informado varios medios de comunicación, ya encargó a  Price & Waterhouse una búsqueda de posibles compradores. 

La deuda de Caprabo es uno de los temas que más preocupa a Eroski puesto que tiene vencimientos de 350 millones de euros. No obstante, poco a poco la empresa va aliviando su situación financiera y BBVA y Banco Sabadell ya han dejado de ser acreedores de Eroski.

Valoración

La operación de compra del grupo catalán de tiendas se completó en 2012 y ha ido lastrando las cuentas del grupo vasco año a año, de ahí el interés por la venta. La cadena de supermercados consiguió refinanciar su deuda en marzo del pasado año, cifrada en unos 1.500 millones de euros y que podría aligerarse si ingresara una cantidad relevante por la venta de Caprabo.

Según cifras publicadas por Expansión, la enseña catalana estaría valorada en unos 400 millones de euros. Una cantidad muy inferior a la que pagó Eroski al adquirirla: 1.300 millones de euros.

Pérdidas

Los resultados de Caprabo no son alentadores puesto que obtuvo pérdidas de cinco millones de euros y una caída de la facturación del 8%, hasta los 912 millones de euros. En 2019, la caída de las ventas se prolongó otro 13% -hasta los 790 millones de euros-, por lo que otro mal año, y si se suma a la crisis del coronavirus, podrían dar lugar a una devaluación aún mayor.