Menú Buscar
Weight Watchers o Entulínea en España, una multinacional de 5.000 millones que una española ha 'tumbado' en los tribunales / CG

La española que tumbó al gigante de las dietas por puntos

Una exempleada gallega destruye la estructura de falsos autónomos de Entulínea o Weight Watchers, una multinacional estadounidense de 4.000 millones

06.05.2018 00:00 h.
5 min

Es la española que tumbó al gigante del adelgazamiento por puntos. Una exempleada gallega ha destruido el modelo de falsos autónomos de Weight Watchers, una multinacional estadounidense con una capitalización bursátil de 4.700 millones de dólares (3.930 millones de euros). La antigua trabajadora ha ganado dos sentencias contra el grupo, que en España operaba bajo la marca Entulínea hasta que entró en insolvencia en 2017.

La vendedora ha desmontado minuciosamente las contrataciones fraudulentas del conglomerado, que cotiza en el Nasdaq, la segunda bolsa de Nueva York. "Hemos podido acreditar en sede judicial dos cosas. Uno, que la coach o monitora de Entulínea tenía una relación laboral con la empresa. Y dos, que sus despidos, en al menos un caso, fueron improcedentes". Quien habla es el abogado de la extrabajadora, que prefiere no revelar su nombre. Describe una estructura laboral en red que, en realidad, defraudaba en masa a la Seguridad Social, según los autos judiciales vigentes.

Una central más monitores

De acuerdo con la última sentencia del TSJG, la denunciante, que era monitora de Weight Watchers, tenía una relación laboral con la empresa, pese a que estaba vinculada con la misma mediante contrato mercantil. "Entulínea llevaba años promocionando las dietas por puntos en España. Extra muros, tenía una buena imagen, con fichajes como Jorge Javier Vázquez o Ivonne Reyes. A nivel societario, una sede en Barcelona con 36 empleados", ha señalado el letrado.

entulinea jorge javier vazquez 10 670x355

Jorge Javier Vázquez fue uno de los promotores de Entulínea o Weight Watchers / CG

Las interioridades de la firma eran menos loables. Mantenía según los denunciantes una red de coachs o monitores para vender los productos dietéticos en cada provincia que, en realidad, eran falsos autónomos. Con ello se ahorraba las cuotas a la Seguridad Social.

"La estructura empezó a tambalearse tras una actuación por denuncia de Inspección de Trabajo. El organismo de vigilancia certificó la mala praxis y levantó una alta de oficio. La derivó a la Tesorería General de la Seguridad Social, que reclamó la cantidad a Weight Watchers Operations International. La respuesta de la empresa fue declararse en concurso de acreedores", ha narrado el representante legal.

Trabajadores tirados y una deuda de 22 millones

Tal y como avanzó este medio, WW o Entulínea entregó los libros al juzgado en marzo de 2017. "No podía hacer nada más. Apenas tenía activos, y estaba cargada con un importante pasivo procedente de las nóminas. El requerimiento de la Seguridad Social la debió matar". Ello dejó a la treintena de empleados y monitores en la calle, éstos últimos sin indemnización alguna. La denunciante gallega entregó un escrito en un juzgado de Lo Social de Ourense, que estimó y falló a su favor en verano del año pasado. Volvió a ganar el recurso de súplica que presentó la mercantil en el TSJG en enero de este año.

 

entulinea weight watchers fraude espana autonomos

Ivonne Reyes también fue imagen de Entulínea o Weight Watchers / CG

El caso ha recalado ahora en el Tribunal Supremo, que está evaluando si lo admite a trámite. Los letrados de la multinacional ya no tratan de contestar las alegaciones de la improcedencia del despido, ni la existencia de la relación laboral. Buscan que la justicia no reconozca un tercer punto: que WW España o Entulínea eran parte de un grupo global.

Repercusiones en toda Europa

Preguntado por la cuestión, la oficina de prensa internacional del conglomerado no ha contestado a los requerimientos de este medio. Sí lo ha hecho el abogado de la denunciante. "Weight Watchers opera en treinta países del mundo. En Europa lo hace en Francia, Reino Unido o Suecia, entre otros. Si un tribunal español, en este caso en sentencia firme al ser el Supremo, condena a sus filiales españolas por fraude, no servirá como jurisprudencia, pero sí como ejemplo en futuros juicios en el exterior. Y afectará a nivel de marca".

"Es por ello --ha concluido el letrado-- que WW España y WW Operations Internacional en nuestro país pelean la sentencia hasta el Alto Tribunal. Aseguran que no formaban parte de ningún conglomerado y que operaban por su cuenta para evitar salpicar al resto del grupo".

¿Quiere hacer un comentario?
Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Más información