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Detalle de la sede de Enagás, en Madrid / EP

Enagás reduce un 4,5% su beneficio en 2019 pero eleva un 5% el dividendo

La compañía se fija como objetivo ser neutra en carbono en 2050, para lo que invertirá 300 millones hasta 2026

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Enagás registró en 2019 un beneficio neto de 422,6 millones de euros, un 4,5% por debajo de la cifra registrada el año anterior, aunque ligeramente superior al objetivo fijado por la empresa para el ejercicio (que se situaba en el entorno de los 417 millones de euros). La evolución de la cuenta de resultados permitirá al gestor del sistema gasista español mantener su compromiso de elevar el dividendo un 5% anual, tal y como contempla su plan estratégico.

Los ingresos de Enagás se mantuvieron prácticamente estables, en 1.151 millones, con un descenso del 1,5% respecto a 2018, pese a un contexto favorable como indica el hecho de que en 2019 se ha registrado la mayor demanda de gas natural de la década, con especial incidencia en el empleado para la generación eléctrica a través de los ciclos combinados.

Actualización estratégica

Enagás ha procedido a actualizar su estrategia como consecuencia de las variaciones producidas en 2019, en especial, el nuevo marco retributivo aprobado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que supone un recorte de 100 millones al año para Enagás. En la revisión, el gestor gasista ratifica su compromiso de elevar el dividendo un 5% para 2020 y un 1% anual hasta 2023, para después mantenerlo estable en 1,74 euros por acción hasta la finalización del plan, en 2026. 

Para hacer frente a esta política de remuneración al accionista y mantener los resultados, Enagás ha incrementado su presencia en sociedades participadas, de las que espera obtener hasta 300 millones anuales en forma de dividendo (frente a los poco más de 120 millones que ingresa actualmente por este concepto), especialmente de la estadounidense Tallgrass.

Ganará un 4% en 2020

Enagás también se ha marcado como objetivo dentro del plan estratégico revisado ser una empresa neutra en carbono en 2050, en línea con los compromisos adoptados por los firmantes del Acuerdo de París. En este sentido, la compañía invertirá 300 millones hasta 2026 en proyectos de hidrógeno, biogás y biometano. La gasista asegura que ha reducido un 47% sus emisiones de CO2 entre 2014 y 2018 y prevé recortarlas un 25% más hasta 2030 y un 61% adicional hasta 2040. 

En esta revisión estratégica, Enagás incluye una previsión de beneficio neto para 2020 de 440 millones, lo que supone algo más de un 4% en relación con el resultado de 2019 que acaba de haver público y recuperar las cifras que registró en 2018. 

Creciente aportación exterior

La compañía destaca en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la aportación de las sociedades participadas, que totalizó algo más de 162 millones, un 38% por encima de la cifra de 2018. Destaca la aportación de la estadounidense Tallgrass, de la que Enagás adquirió de forma indirecta un 12% a finales del primer trimestre, y la griega Desfa, que completó su primer año completo en el grupo, además de GNL Quintero (Chile) y TPG (Perú).

La aportación de las participadas al resultado ya supone cerca del 40% de los beneficios de Enagás, una cifra que aumentará de forma considerable una vez que se cierre el incremento de participación en Tallgrass, acordado a finales del pasado año y que supondrá elevar el peso de la compañía española en la norteamericana hasta el 30%.

La apuesta por la gasista estadounidense, a la que Enagás llegó de la mano de Blackstone, también ha contribuido a que la inversión en 2019 se haya elevado a 704,7 millones.

Recorte de la deuda

Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) alcanzó los 994 millones, un 5,4% por encima del obtendo el año anterior. La compañía que preside Antonio Llardén redujo algo más de un 12% su endeudamiento, que totaliza 3.755 millones al cierre de 2019.

A esta evolución contribuyó el efecto de la desconsolidación de la participación en GNL Quintero tras la pérdida de control de la sociedad chilena como consecuencia de la desinversión de Enagás en ella y también los 500 millones obtenidos en la ampliación de capital lleada a cabo en los últimos días del año, destinada a financiar parte del incremento de la participación en Tallgrass.

Aterrizaje de Amancio Ortega

A través de esta operación aterrizó en el capital de la compañía el fundador y máximo accionista de Inditex, Amancio Ortega, que desde entonces controla un 5% del capital, una participación idéntica a la que mantiene el Estado a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) 

En cambio, la apliación de la NIIF 16, referida a la manera de contabilizar los arrendamientos, supuso un incremento de la deuda, a efectos contables, de 355 millones, que fue notablemente compensado por las partidas anteriores.