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Las empresas españolas tienen problemas para encontrar al candidato ideal / PIXABAY

Un 60% de las empresas españolas tienen problemas para contratar

La rotación media voluntaria de personal de las compañías es del 21%, en la mayoría de casos por recibir mejores ofertas salariales

24.02.2019 22:48 h.
10 min

Las rotaciones de plantilla y las dificultades para encontrar a nuevos trabajadores que cubran esas vacantes están a la orden del día en las empresas españolas. Un 58,7% de las compañías de nuestro país tienen problemas para encontrar el talento que buscan a la hora de elegir un nuevo candidato. Un contratiempo importante si se tiene en cuenta la inestabilidad que se vive en muchas de ellas: se estima que las marchas voluntarias han alcanzado una media del 21% a lo largo del último año, un 1% más que en 2017.

Según revela la 21ª edición del Informe Infoempleo Adecco: Oferta y demanda de Empleo en España, las empresas españolas experimentan una rotación voluntaria del 10 al 39% de sus plantillas en un 51% de los casos. Solo una cuarta parte de ellas, el 27%, aseguran no haber experimentado este fenómeno. Los datos se desprenden de una encuesta a 664 profesionales de Recursos Humanos y empresarios.

Mejores salarios y desarrollo profesional

En el 38% de los casos, estas rotaciones se producen porque los empleados reciben mejores ofertas salariales, aunque también existen otras razones de peso: un 25,3% no ven posible su desarrollo personal y profesional en su empresa, un 19,7% no se sienten indentificados con los objetivos y la estrategia de la misma, o bien se van por el mal clima laboral (7%).

Ello acaba teniendo un efecto contraproducente para los empresarios por el quebradero de cabeza que implica: una de cada tres empresas reconoce que tarda entre uno y cinco meses en poder volver a cubrir esa posición de forma satisfactoria, entrevistando de media a entre cinco y diez candidatos (en un 60,5% de los casos), o entre 11 y 25 aspirantes (un 16,9%). La media de currículums recibidos oscila entre los 10 y 50 (el 47,8% de las veces) o entre 51 y 100 (28,1%). El número de candidatos entrevistados acaban siendo entre 5 y 10 (60,5% de las ocasiones), por apenas un 15,4% que hablan con menos de cinco.

Motivar y fidelizar

Más allá de las estadísticas, ¿qué razones acaban llevando a un trabajador a decidir cambiar de aires? Además de los salarios, fuentes sindicales apuntan otras como la temporalidad, la precariedad e inestabilidad de los contratos, los horarios, la movilidad, la proximidad respecto al centro de trabajo, e incluso otras como la sobrecualificación. “En Cataluña hay unos 480.000 trabajadores sobrecualificados, cuya formación está por encima del cargo que desempeñan”, advierte Ricard Bellera, secretario de trabajo y economía de CCOO Cataluña, en declaraciones a Crónica Global, citando datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA).

El sindicalista apunta a la falta de inversión de las compañías en sus empleados como uno de los factores que acaban jugando en su contra. Cuestiones como la formación continua para evitar la obsolescencia, facilitar la promoción interna o la conciliación familiar. “Estas cuestiones fidelizan y motivan a las personas, son de sentido común, y a menudo se descuidan. Invertir en los trabajadores revierte en beneficio de la empresa. Tiene un coste, pero acaba siendo inferior al que conlleva la rotación laboral”, afirma.

Una persona firmando un contrato / EFE

Firma de un contrato laboral

Áreas más afectadas

Por lo que respecta a la búsqueda de nuevas incorporaciones, del 58,7% de empresas que reconocen haber tenido problemas para cubrir vacantes en el último año --un 2,1% más que en 2017 y el 8% más que hace dos años--, las principales razones aducidas por las mismas son las siguientes: la falta de candidatos con una determinada experiencia y/o competencias técnicas suficientes (un 40,8% y 33,1%, respectivamente) o unas expectativas salariales que consideran elevadas (35,4%), entre otras.

Las áreas más afectadas son las de comercial y ventas (28,8%), TIC (25,6%), ingeniería y producción (19,5%) y, a más distancia, atención al cliente (11,1%). Por debajo del 10% se sitúan otras como marketing, comunicación y contenidos (8,4%), administración y servicios generales (7,8%), calidad e I+D (7,8%) o dirección general y gerencia (7,2%).

Más formación y superar jerarquías

¿Y qué hacen las empresas para mitigar estos problemas? Uno de los recursos es la apuesta por la formación de trabajadores que ya están en plantilla (38,4%), así como la mejora de los procesos de selección (32,7%) o la búsqueda de talento en centros educativos (22,6%).

"El mercado de trabajo experimenta muchos cambios y tanto las empresas como los profesionales deben saber adaptarse", asegura Chris Dottie, director de Hays España, cuyo último informe del pasado mes de enero revelaba que el 83% de las empresas catalanas desean contratar, pero fallan al encontrar sus perfiles. El experto lamenta que existan "profesionales altamente demandados con los que ya no sirven las políticas de Recursos Humanos de toda la vida". Y pide que los privados "revisen la forma de atraer el talento".

Según Hays, las nuevas tendencias apuntan a trabajar por proyectos y a superar las estructuras muy jerarquizadas. Especialmente en las empresas tecnológicas, de ingeniería y telecomunicaciones, los sectores con más oportunidades de empleo en Cataluña.

Imagen de archivo de trabajadores en una oficina, que, según los empresarios, valoran especialmente la flexibilidad horaria y la conciliación / EFE

Trabajadores en una oficina

Centros educativos y empresas

Desde la patronal Foment del Treball apuntan a una mayor interrelación entre el mundo empresarial y los centros de educación superior como una de las posibles soluciones al problema de la contratación de determinados perfiles, propiciando que la oferta formativa se ajuste más a las necesidades de las compañías. Y complementar la formación teórica de los alumnos con la práctica en las mismas. Para ello, sugieren la promoción de los contratos formativos, con más incentivos para reducir costes, por ejemplo en las cotizaciones.

"Deberían darse facilidades para que alumnos en los últimos cursos de FP o la universidad se incorporen a las empresas, eliminando trabas, restricciones y sobrecostes para las empresas", apunta Javier Ibars, director de relaciones laborales de Foment. En este sentido, pone como ejemplo la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 900 euros, algo que a su juicio "dificulta el acceso al mundo del trabajo para formarse". A su modo de ver, en la actualidad "se generan demasiadas cargas, costes y burocracia en vez de incentivar este tipo de contratos". Algo que genera fuertes recelos en los sindicatos, por las prácticas abusivas en las que a menudo se incurre.

Alumno de ciclo de formación profesional dual realizando prácticas / EFE

Alumno de ciclo de Formación Profesional dual realizando prácticas / EFE

Previsiones para 2019

En relación a las expectativas de futuro, el informe de Adecco Infoempleo revela que, de cara a 2019, un 46,1% de las compañías tienen previsto contratar más empleados, frente al 25,1% que no lo hará. Las áreas que más demanda tendrán son las de comercial y ventas (39,8%), TIC (25,6%), ingeniería y producción (20,6%) y atención al cliente (20,6%).

La cara negativa serán los despidos: un 10,7% de las compañías encuestadas reconoce que este año los llevarán a cabo, con argumentos como el descontento con sus profesionales (42,9%) o procesos de reestructuración interna (33,3%), mientras que un 14,3% aducen problemas económicos y el 9,5%, la automatización de tareas como motivo.

"Queda mucho por hacer"

Con una tasa de paro en España del 14,5% --llegando al 33% en el caso de los jóvenes--, según los últimos datos del cuarto trimestre de la EPA, desde los sindicatos reconocen que “aún queda mucho por hacer”. “Muchos jóvenes muy bien formados tienen trabajos precarios. Y cuando encuentran un trabajo mejor, y con salarios más dignos, se van. Si se les diera la opción de trabajar en mejores condiciones, de estar a gusto, sería más estable”, apunta Bellera.

Al mismo tiempo, recuerda la necesidad de incorporar al mercado laboral a aquellas personas que más padecen los efectos del paro: los de larga duración y los mayores de 45 años: “El paro estructural hace muy difícil reincorporarse al mercado laboral. Y muchas de esas personas cuentan con una amplia experiencia acreditable y tanta motivación como el que más”.

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