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Los empresarios reclaman más colaboración público-privada en las jornadas del Círculo de Economía / EP

El empresariado en bloque exige la colaboración público-privada en el Círculo

El lobi empresarial tiende la mano al Govern para dejar atrás la crisis del Covid con una política económica compartida

Manel Manchón / Aleix Mercader
8 min

Una idea fuerza se ha abierto paso en las jornadas del Círculo de Economía: no habrá recuperación económica sin una cooperación estrecha y leal entre empresas y Administraciones. El cónclave del lobi ha perfilado un guion económico para los gobiernos tanto de la Generalitat como del Estado, llamados a entenderse con el sector privado para asegurar una salida rápida e intensa de la crisis provocada por el Covid-19. Solo se logrará si se va de la mano en la misma dirección.

El mensaje llega en pleno periodo de distensión política en Cataluña. La concesión de indultos por parte del Gobierno, sumada al rechazo de la vía unilateral de una parte del independentismo, enmarcan una etapa en la cual la realpolitik recupera toda su importancia. No solo para garantizar la recuperación, sino también para afrontar retos pendientes que la tensión política había relegado durante los últimos años. Entre ellos, en estos momentos, el proyecto de la ampliación del aeropuerto de El Prat o abrir los brazos al museo Hermitage, una propuesta a la que se ha unido el Liceu.

Mas-Colell replica a Aragonès

Nadie mejor que el exconsejero de Economía, Andreu Mas-Colell, para formular una defensa cerrada de la colaboración público-privada. El economista intervino en las jornadas del Círculo de Economía con aseveraciones clarificadoras, al reprochar la "creciente tendencia de desconfianza hacia el sector privado", que el exconseller percibe tanto en la opinión pública como en los círculos de poder.

Las palabras de Mas-Colell engarzan con la sugerencia del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, de apostar por un modelo de colaboración público-social. La propuesta del republicano --en la que incidió en su intervención inaugural de las jornadas del Círculo--, un guiño a los sectores políticos más refractarios a la iniciativa privada ya que hace referencia al denominado Tercer Sector, va en dirección contraria al mensaje de los patronos, que reclaman un refuerzo de la alianza entre las empresas y los políticos. 

Colaboración "inteligente"

No se trata solo de socializar los beneficios económicos, sino de incorporar la capacidad de gestión de lo privado en las instituciones públicas. Más aún cuando, como recordó el presidente de Agbar, Àngel Simón, la transformación de la economía implicará superar desafíos como la transición digital, el cambio climático y las nuevas formas de trabajo. Tareas con las que se han comprometido las corporaciones desde hace años y cuyos resultados podrían ayudar a definir las políticas públicas.

Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, en el Círculo de Economía, junto a Jaume Collboni, Aurora Catá, Alfonso Vegara y Pere Navarro / CG

 

Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment, en el Círculo de Economía junto a Jaume Collboni, Aurora Catá, Alfonso Vegara y Pere Navarro / CG

La colaboración "inteligente" entre los dos ámbitos, tal y como ha expuesto Mas-Colell, ayudaría a responder a las propias demandas del Estado del Bienestar, incapaz de asumir sus tareas únicamente con su capacidad fiscal. De ahí la necesidad de volver a un espíritu de diálogo entre el mundo privado y los gestores públicos. "Necesitamos un ambiente empresarial amigable, en el buen sentido de la palabra, que nos permita hacer pactos entre los distintos sectores", resumió Simón.

Rechazo "al 'no a todo' de Colau"

¿Pero qué es lo que está en juego? El Círculo de Economía ha aprovechado un momento en el que confluyen distintos elementos. La aproximación con las tesis del Gobierno de Pedro Sánchez es clara, con una defensa de los indultos, como señaló el presidente del lobi empresarial, Javier Faus. A esa coyuntura política, con un Govern con muchas dudas todavía, pero consciente de que ha llegado “una oportunidad política”, como admite el president, se suma la aprobación por parte de la Comisión Europea del paquete de ayudas a España procedente del fondo Next Generation. Se trata de factores que llevan al empresariado catalán a confiar en una relación más estrecha con el poder político, dejando atrás el conflicto territorial que se ha vivido en los últimos años.

Uno de los más contundentes es el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, que no desaprovechó la ocasión en un debate sobre el futuro económico de Barcelona y de su área metropolitana. Sánchez Llibre insistió en que la fórmula debe ser esa colaboración “público-privada”, pero que vaya acompañada de un nuevo talante, de un clima distinto en el que “el ‘no’ de entrada a todo, a cualquier proyecto, dé paso al estudio de las propuestas y al diálogo”. Fue una alusión directa a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en presencia del primer teniente de alcalde, el socialista Jaume Collboni, quien matizó que el crecimiento económico no puede ir en detrimento de la igualdad.

Euforia contenida

En todo caso, el empresariado se ha movilizado. Lleva meses con ganas de hacer oír su voz y, tanto Foment como el propio Círculo de Economía, utilizan todos los foros para reclamar un cambio de rasante. Ese nuevo clima se percibe en los pasillos del Hotel W, donde dialogan e intercambian impresiones los participantes en el encuentro de la organización encabezada por Faus. El presidente del PP, Pablo Casado, quiso cerciorarse personalmente de esa atmósfera y siguió todos los debates en la mañana del jueves, tras protagonizar él mismo una intervención. “Hay una cierta euforia contenida”, aseguran fuentes empresariales, que están convencidas de que, ahora sí, se dan todas las condiciones para solventar dos grandes retos: el económico y el político.

La sensación cobra relevancia con el intercambio físico, con los abrazos entre los asistentes, con la idea de que la pandemia del Covid ha dejado de ser una amenaza. Eso sí, con un principio muy claro que se implementó en Barcelona con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, que sigue siendo la gran referencia para la transformación de la ciudad y de Cataluña: la colaboración “público-privada”.