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El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre (i), y el de Pimec, Josep González (d), en la presentación del manifiesto / EFE

El empresariado catalán reclama moderación

Foment del Treball y Pimec coinciden en que la desaceleración económica internacional supone un reto extra a la configuración de Gobierno

12.11.2019 00:00 h.
5 min

La resaca de las elecciones generales del 10N ha coincidido en Cataluña con el inicio de una nueva oleada de protestas independentistas, las que Tsunami Democràtic ha llevado a la frontera con Francia en La Jonquera (Girona) para provocar un impacto económico que dé alas a sus reivindicaciones a nivel internacional. Ha provocado el enésimo golpe sobre la mesa del empresariado catalán, que reclama que se inicie una etapa de moderación en el país.

El empresariado catalán pide moderación / CG

Tanto Foment del Treball como Pimec hacen una demanda en este sentido, y advierten de que el escenario actual es muy diferente al de abril. Aceptan que la fragmentación del Congreso de los Diputados complica aún más la gobernabilidad del país, pero exigen a Pedro Sánchez y al PSOE que se muevan y que configuren sin demoras un Ejecutivo. Advierten de los retos que supone la entrada en una etapa de desaceleración internacional “que no se debe confundir con crisis”, tal y como apuntan fuentes de la patronal liderada por Josep Sánchez Llibre.

Mensaje de confianza

“Necesitamos un Gobierno que haga reformas cuanto antes y que transmita confianza a los ciudadanos, a las empresas y a los inversores”, añaden desde la organización de pymes que capitanea Josep González. Han existido debates internos en ambas instituciones económicas sobre las principales consecuencias de las urnas, la fuerte irrupción de la extrema derecha en el hemiciclo y la práctica desaparición de Ciudadanos.

Pedro Sánchez, ante la sede del PSOE, tras conocer los resultados del 10N / EFE
Pedro Sánchez, ante la sede del PSOE, tras conocer los resultados del 10N / EFE

Con todo, impera la prudencia a la hora de hacer declaraciones públicas. Especialmente sobre si es preferible un Ejecutivo de concentración o un pacto entre PSOE y Podemos con el apoyo de los nacionalistas.

Atomización del resultado del 10N

Hay consenso sobre el fin del bipartidismo y que la atomización del resultado electoral fuerza a los pactos; y que no se puede contemplar ningún acuerdo que no incluya la “cuestión catalana”. El diálogo y la negociación para buscar una “salida política”, según Foment del Treball, pero sin dar alas a las tesis más radicales.

Más, cuando coinciden en que las protestas han entrado de lleno en el escenario de cuanto peor, mejor para el independentismo. El empresariado ve con recelo cómo ha triunfado la tesis del exconsejero de Salud, Toni Comín, huido en Bélgica, que reclamaba paralizar la economía en la antesala de la huelga general para protestar por la condena del Tribunal Supremo a los líderes políticos del 1-O. Los efectos del tercer paro de país fueron más bien discretos, pero ahora se ha actuado para bloquear la principal frontera entre Cataluña y Francia.

15 millones de pérdidas diarias

Los efectos económicos sobre actividad ya se han empezado a notar por el frenazo en al transporte de mercancías. Los empresarios del sector, la Confederación Española de Transporte de Mercancías, cifran en 15 millones de euros el coste diario de mantener esta vía de comunicación cerrada y reclaman, a través de las patronales, que el Govern actúe y acabe con el corte.

Los independentistas de Tsunami Democràtic en el corte de la frontera de la AP7 por la Jonquera de este lunes / EFE
Los independentistas de Tsunami Democràtic en el corte de la frontera de la AP7 por la Jonquera de este lunes / EFE

Recuerdan que fue la propia consejera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón (JxCat) --en misión comercial de la Generalitat en Japón--, la que manifestaba hace poco que con una paralización de la economía catalana es precisamente Cataluña la que sale peor parada. Más, en este contexto de desaceleración.

El empresariado recuerda que son las compañías autonómicas las que más exportan a Europa, y no a la inversa, por lo que reclaman que la actividad logística no sufra más contratiempos por una protesta política. “Supone un tiro en el pie”, sentencian las patronales. Justo lo contrario del mensaje de confianza que ansían.