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La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos Nadia Calviño, en las jornadas del Círculo de Economía / CG

El empresariado catalán, entusiasmado con que Calviño sea la número dos de Sánchez

El tejido económico valora los cambios en el Gobierno español, con la vicepresidenta primera como interlocutora para desarrollar los fondos europeos

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Prudencia para interiorizar todo lo que pueden suponer los cambios en el Gobierno del presidente Pedro Sánchez, pero claro entusiasmo por la designación de Nadia Calviño como vicepresidenta primera del Ejecutivo, ahora número dos de Sánchez como única responsable del ámbito económico y la interlocutora para desarrollar los fondos europeos. Es lo que genera Calviño en el tejido económico catalán, que quiere medir todos sus pasos en los próximos meses para poder llegar a acuerdos sólidos con el Gobierno español.

Las patronales y el Círculo de Economía han mantenido una relación muy estrecha con Calviño, aunque en el caso de Foment del Treball la relación también se ha establecido con el equipo de Sánchez en la Moncloa. Un equipo del cual ahora han salido figuras como Iván Redondo o José Luis Ábalos, exministro de Transportes, y vital hasta esa crisis de gobierno en el ámbito de las infraestructuras. Lo que se valora es que “Sánchez ha elegido y tiene claro que Calviño es la única referencia en el ámbito económico, con una conexión privilegiada con la Comisión Europea y las instancias comunitarias”, apuntan fuentes patronales.

El papel del PSC, sin puentes

La lectura más política de todos esos cambios que se quiere digerir con detalle hace referencia al papel del PSC y, en concreto, de Salvador Illa. La idea que prevalece es que, en esta ocasión, y a diferencia de los mandatos de otros presidentes socialistas, como Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero, el Gobierno español “no intentará puentear” al PSC en beneficio del Govern que preside Pere Aragonès. La prueba, aseguran las mismas fuentes, es la designación como ministra de Transportes --lo que se ha conocido siempre como Fomento-- de Raquel Sánchez, alcaldesa de Gavà, con el ascendente del propio Illa. Se trata de un ministerio "inversor de gran relevancia".

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; el presidente de la República de Corea del Sur, Moon Jae-in; el Rey Felipe VI; la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño; el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, y la alcaldesa de Barcelona,
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; el presidente de la República de Corea del Sur, Moon Jae-in; el Rey Felipe VI; la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño; el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, y la alcaldesa de Barcelona, en el Mobile World Congress

Las patronales, en todo caso, mantienen sus dudas con el comportamiento del Ejecutivo en otros ámbitos, y señalan la reforma laboral que pretende impulsar el Gobierno, con la influencia de la ministra de Trabajo Yolanda Díaz --de Unidas Podemos-- o la prórroga de los ERTE, en función de cómo evolucione la pandemia del Covid. Aunque se valora la actitud de Díaz, con muy buena relación con el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, se mantiene la distancia respecto a las futuras negociaciones. Las patronales han marcado su territorio en ese campo, en la reforma laboral y en la reforma fiscal que también prepara el Ejecutivo. Foment, de hecho, ha impulsado una comisión propia para adelantarse a las conclusiones de la comisión de expertos del Ejecutivo, con el objetivo de que no se decida una subida de impuestos que en estos momentos se considera “inoportuna y contraproducente”.

Calviño frente a Unidas Podemos

El nombre de Calviño, en todo caso, suscita simpatías. La vicepresidenta se impuso, en el inicio de la pandemia, a Pablo Iglesias cuando Unidas Podemos abrió la senda de la reforma laboral. Fue en una sesión en el Círculo de Economía, donde la propia ministra descartó esa posibilidad, marcando un territorio que compartía, de hecho, con Yolanda Díaz. Ahora es la única responsable en ese ámbito. Pedro Sánchez ha acometido un cambio en el Ejecutivo que deja dos cuestiones muy claras para el empresariado catalán: ese ascendente de Calviño y un apoyo a Salvador Illa para que sea el interlocutor del Gobierno en Cataluña, con alfiles como la ministra de Transportes o con Miquel Iceta al frente del ministerio de Cultura, con un campo por recorrer importante en el terreno de lo simbólico y de lo tangible con todo el sector cultural y creativo de toda España, pero también de Cataluña.

El mensaje, para las patronales y el tejido económico catalán, lo debe entender también el Govern de Pere Aragonès, a juicio de las fuentes consultadas. “Lo que viene ahora es una negociación sobre partidas económicas, sobre proyectos con los fondos europeos, sobre inversiones en las distintas comunidades y el Gobierno tiene la llave, con el PSC en Cataluña”, concluyen.