Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
El presidente Pedro Sánchez, junto al primer ministro italiano, Mario Draghi, y el presidente del Círculo de Economía, Javier Faus / EP

El empresariado catalán desata su optimismo en el Círculo de Economía

La vacunación masiva, el anuncio de los indultos para encauzar el problema catalán y los fondos europeos marcan un cambio en las expectativas empresariales

13 min

Una conjunción de factores, con el Círculo de Economía como aglutinador de distintas dinámicas, políticas y económicas. Es lo que se ha producido en los últimos tres días en el Hotel W en Barcelona, el lugar escogido por el lobi empresarial para sus tradicionales jornadas económicas, que hasta ahora se organizaban en Sitges. Con vistas también a la playa, el empresariado catalán ha desatado su optimismo justo cuando, además, los asistentes al evento se han podido tocar, abrazar, conversar de forma distendida y constatar que la nueva etapa que se abre debe “aprovecharse al máximo”, pero ya con una mentalidad nueva: “con más inclusión, con más estabilidad”.

Son comentarios de fuentes empresariales que han vibrado en unas jornadas que el presidente del Círculo de Economía, Javier Faus, quería que pudieran suponer un verdadero cambio de rasante. Los representantes del mundo económico han fomentado ese optimismo, más allá de los anuncios del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Fue la presidenta ejecutiva del Banco Santander, Ana Botín, la que pronosticó que España se “saldrá del mapa” con crecimientos en los próximos trimestres del 6% y del 7%, aunque todo dependerá también de cómo se aprovechen los fondos europeos Next Generation y de una “necesaria colaboración público-privada” que todos los empresarios han recordado, con un apoyo en ese sentido de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Nadia Calviño

El mensaje del Círculo de Economía, sin embargo, acaba siendo más político que económico. Y la coyuntura ha facilitado que prosperara un clima de optimismo, con el anuncio de los indultos por parte del Gobierno en los últimos días a los políticos independentistas presos. “Hay una oportunidad de encauzar el problema catalán, siempre que el Govern de Pere Aragonès entienda que ha llegado el momento de la política, de la negociación y el pacto”, señala un dirigente empresarial. ¿Es realista, en todo caso, esa percepción? “Lo que está claro es que la recuperación económica es un hecho y la estabilidad política ayudará todavía más a crear una mayor confianza”, señala otra fuente empresarial. Una idea que corroboró en público Nadia Calviño, quien mencionó a los principales organismos económicos internacionales, desde la Comisión Europea hasta el FMI, que indican que España será de los países que crezcan más en los dos próximos años.

Clima internacional

El gusto que deja esa concentración de empresarios, directivos y políticos en el Hotel W es mayor por otra circunstancia. Y es que el rey Felipe VI asistió a las jornadas de la mano del presidente de la República de Corea del Sur --con saludo a Pere Aragonès, que se vio forzado por los sindicatos--, que a su vez había estado un día antes en Madrid. Con ello se recuperaba una tradición que había acordado Jordi Pujol con los gobiernos del Estado, cuando los primeros ministros o jefes de Estado que pasaban por Madrid lo hacían también por Barcelona. Ahora está por ver si será circunstancial.

Hace diez años que Barcelona no albergaba un encuentro de ese tipo. El clima internacional, con periodistas coreanos, se incrementó con la presencia este viernes de Mario Draghi, presidente del consejo de ministros de Italia. Ello conllevó también un constante ir y venir de profesionales de la comunicación italianos. "Igual esto supone un impulso también para Barcelona con una mayor proyección, que se necesita tras los últimos años", se afirmaba en los pasillos del Hotel W, con el teniente de alcalde barcelonés, Jaume Collboni, muy pendiente de todos los debates económicos, muy consciente de la crítica que recibe el gobierno municipal que dirige la alcaldesa Ada Colau, a quien se dirigió directamente Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment del Treball, en uno de los debates.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; el presidente de la República de Corea del Sur, Moon Jae-in; el Rey Felipe VI; la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño; el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus, y la alcaldesa de Barcelona,
El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; el presidente de la República de Corea del Sur, Moon Jae-in; el rey Felipe VI; la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño; el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus; y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau

Sin embargo, hay incertidumbres. Si bien la campaña masiva de vacunación, junto con la aprobación por parte de la Comisión Europea del plan español para recibir los fondos europeos y el posible clima de distensión en Cataluña han llevado casi a la euforia al tejido económico catalán, en el Govern de Aragonès se ven “disfunciones” que pueden entorpecerlo todo.

Giró aparece en escena

La bomba estalló este viernes, con la intervención del consejero de Economía, Jaume Giró. Aunque habló de la necesidad de que, a su juicio, la Generalitat pueda cogobernar esos fondos europeos, y de que el Gobierno español debería ofrecer un mayor margen de déficit a las autonomías --de hecho, lo quiere reducir del actual 1,1% al 0,6%--, Giró hizo suya toda la mochila del independentismo. Desde el déficit fiscal, cifrado en 16.000 millones desde el movimiento independentista –cuando recientemente el exconsejero Mas-Colell ha señalado que Cataluña está en la media si se cuenta lo que paga y lo que recibe en función de su PIB y de su porcentaje de población en el conjunto de España-- hasta la denuncia del “sufrimiento” de Carles Puigdemont en Waterloo. Los comentarios no se hicieron esperar. “Ha desaprovechado una enorme oportunidad para dirigir otro mensaje a la plana mayor del empresariado, aquí, en el Círculo de Economía”, señalan las fuentes empresariales.

Dirigentes políticos --la gran mayoría socialistas, presentes en las jornadas del Círculo, en los diferentes debates que se organizaron--, dirigentes patronales, directivos empresariales y profesionales ligados a la administración saltaron como un resorte al escuchar a Giró, al no entender en qué momento habría cambiado el exdirectivo de La Caixa. “¿Has escuchado bien lo que ha dicho Giró?”, era la frase más repetida durante toda la mañana de este viernes.

Esa circunstancia ensombreció el ambiente, porque se había instalado una idea en las últimas semanas. Si Giró ha preferido prorrogar los presupuestos de 2020, para este año, y ya buscará a partir de las próximas semanas y tras el verano la negociación de las cuentas de 2022, eso podía indicar que querría acercarse a los socialistas para pactar muchas de las enmiendas de las distintas partidas. Con meses por delante, con los indultos ya concedidos, el Ejecutivo del republicano Pere Aragonès podría buscar un socio más estable que la CUP, teniendo en cuenta, además, que el Gobierno de Pedro Sánchez necesitará a ERC para aprobar las cuentas del Estado para 2022. Lo que marcó Giró en el Círculo de Economía es que asume toda la carga simbólica y efectiva del independentismo.

El consejero de Economía, Jaume Giró, en el encuentro anual del Círculo de Economía / CG
El consejero de Economía, Jaume Giró, en el encuentro anual del Círculo de Economía / CG

La sorpresa llevó a que el propio Javier Faus, para presentar a Pedro Sánchez, que clausuraba las jornadas, nombrara a Giró en último lugar, a punto de olvidarlo, tras saludar a las autoridades presentes. Fuera una cuestión de protocolo --Faus leyó en un documento asignado los diferentes nombres, como el del consejero de Empresa, Roger Torrent, presente en el acto, o el de la presidenta de la Diputación de Barcelona, Núria Marín, entre otros muchos--, lo cierto es que esa cuestión también se debatió en los corrillos posteriores. Y se notó cuando, entre las diferentes sillas, en la primera fila del auditorio, Giró se vio solo durante unos minutos.

Empresarios comprometidos con el largo plazo

Sin embargo, el Círculo de Economía ha actuado como una palanca para un cambio en el clima político y económico. Esa atmósfera llevó, incluso, al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a respaldar los indultos si sirven para “normalizar” la situación. Posteriormente matizó esas aseveraciones, pero el mensaje ya estaba dado, ante la perplejidad de Pablo Casado, bien acogido entre el tejido empresarial catalán y que, con formas amables y con un proyecto económico atractivo para los empresarios catalanes, defendió con firmeza las tesis del PP respecto al problema nacionalista, que pasan por aplicar la ley y rechazar esos indultos.

Los nuevos tiempos, pese a todo, también los ha interiorizado el mundo de la empresa. Tanto José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, como Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, o Francisco Reynés, presidente de Naturgy, o el propio Philipp Hildebrand, vicepresidente de BlackRock, hablaron de “inclusión”, de “sostenibilidad y estrategia a largo plazo”, sin reducirlo todo a la obtención de beneficios a corto. Lo que viene, lo que reclama la Unión Europea, y para ello ha buscado los recursos de los Next Generation en los mercados, es una economía productiva de mayor calidad, “verde”, y que beneficie al conjunto de la sociedad. Una idea que remató uno de los gurús internacionales más respetados, Daron Acemoglu, autor del libro Por qué fracasan los países, quien insistió en que la tecnología y la inteligencia artificial no deben comportar una destrucción de empleo. Al revés.